Aston Villa tiene un monstruo
Brian Madjo acaparó la atención en su debut con el Aston Villa, marcando un gol frente al PSG en la Supercopa de Europa después de tener que esperar ocho meses para jugar a las órdenes de Emery.
Gol de Madjo frente al PSGKERSTIN JOENSSONBrian Madjo fue la mejor sorpresa con la que Unai Emery pudo toparse en la Supercopa de Europa. Con Ollie Watkins de vacaciones tras su participación en el Mundial, el técnico vasco apostó por el futbolista de 17 años, dejando a Tammy Abraham en el banquillo. Fue una apuesta ganadora, aunque el Aston Villa terminase perdiendo el encuentro.
Madjo jugó con confianza, aunque no exento de errores. En el minuto 20 no acertó a despejar ni a controlar un esférico que terminó en los pies de Kvaratskhelia, y la chispa del georgiano fue suficiente para poner al PSG por delante. El adolescente parecía un adulto, mostrando un hambre voraz por jugar y por liderar el ataque del Villa. Atrás quedó una larga espera.
El Aston Villa pagó algo más de once millones y medio de euros al Metz por el traspaso de un futbolista que había disputado tres amistosos con la selección de Luxemburgo. Con los 17 años, recién cumplidos, Madjo cumplió el sueño de estar en una plantilla de la Premier League. Su edad, sin embargo, le impidió que el club de Birmingham pudiese registrarlo. La FIFA no permite los traspasos internacionales menores de edad.
Existen exenciones, casos de jugadores nacidos en la Unión Europea que fichen por un club de otro país de la unión. Colectivo del que el Reino Unido dejó de formar parte en 2020. Tras varios meses de espera, el Aston Villa llevó el caso al Tribunal de Arbitraje Deportivo, aludiendo que Madjo había nacido en Londres. Desde entonces, Inglaterra convocó a su futbolista para su equipo sub17, con quien ha disputado ya nueve encuentros, en los que ha anotado cuatro goles.
La disputa se resolvió la semana pasada, y Emery no dudó en ofrecerle la titularidad en la Supercopa de Europa. Madjo debutó tras ocho meses de espera. Las dudas, quizá, se las haya generado el propio jugador con su actuación frente al PSG. ¿Necesita el Villa un delantero que pueda competir con Watkins y Abraham por un puesto en el once? Hasta el miércoles, la respuesta parecía clara. Tras el partido en Salzburgo, no tanto.


