Arrestan a una mujer por planear un atentado con bomba contra el Capitolio del estado de Nueva York
Las autoridades sostienen que la sospechosa, de 35 años y residente en Albany, buscó apoyo para ejecutar un ataque inspirado en ISIS y expresó su intención de matar a legisladores
InfobaeUna investigación federal derivó en la detención de una mujer de Albany acusada de planear un atentado con explosivos contra el Capitolio del estado de Nueva York y de intentar brindar apoyo material al grupo Estado Islámico. La mujer fue identificada como Jessica Bowie, de 35 años.
La imputación formal incluye un cargo por intento de proporcionar apoyo material o recursos a una organización terrorista extranjera designada. Si resulta condenada, enfrenta una pena máxima de 20 años de prisión, una multa de USD 250.000 y libertad supervisada de por vida.
Radicalización en línea y mensajes de apoyo al ISIS
La presentación judicial, citada por The New York Times, indica que la investigación tomó impulso a partir de publicaciones en redes sociales que llevaron a los agentes a considerarla una “amenaza potencial”, tras lo cual desplegaron una operación encubierta.
La causa recoge mensajes de apoyo al terrorismo atribuidos a sus cuentas durante mayo y julio, entre ellos una publicación en la que escribió “Alabado sea Alá por el 11 de septiembre”.
A su vez, Bowie habría jurado lealtad al Estado Islámico en diversos audios en inglés y árabe.

Vigilancia, contactos y compra de materiales
De acuerdo con The New York Times, un informante que simulaba ser un facilitador del Estado Islámico comenzó a hablar con Bowie a mediados de julio sobre sus supuestos planes para atacar el Capitolio.
La mujer le expresó que en los últimos cuatro a seis meses había considerado con mayor seriedad la posibilidad de cometer un ataque. Bowie dijo que necesitaba ayuda y que quería “perjudicar a los enemigos de Dios”.
Según la denuncia, vivía cerca del Capitolio estatal e inspeccionó el lugar al menos cinco veces entre el 21 de julio y el 9 de agosto. Equipos de vigilancia y cámaras de seguridad la captaron mientras sacaba fotos de la zona.
A principios de agosto, Bowie se reunió con otras dos fuentes confidenciales que le detallaron qué materiales necesitaba para fabricar un explosivo. Una de esas fuentes le entregó USD 200 y ella acudió a una tienda Home Depot cercana, donde compró clavos y otros elementos que formarían parte del dispositivo. Esos artículos fueron entregados a los informantes.
Los documentos judiciales atribuyen a la mujer mensajes y conversaciones grabadas en los que describió el alcance que buscaba para el ataque. En una de esas expresiones, contó que quería “destruir la mayor parte posible del edificio y matar a los senadores mientras están reunidos”.
Al mismo tiempo, manifestó su intención de provocar “un efecto sobre el sistema estadounidense” y de dañar documentación relevante dentro del edificio. La acusada también explicó que quería disfrazarse de repartidora de comida con una bomba en una bolsa.
En otro intercambio aseguró que, en una situación ideal, el objetivo habría sido la Casa Blanca con el presidente, aunque definió esa posibilidad como “más difícil”.
Por otro lado, se le consultó sobre la posibilidad de que el ataque causara la muerte de otras personas, incluidos musulmanes. Bowie respondió que eso le molestaba, en especial si entre las víctimas había musulmanes, niños o mujeres embarazadas. Luego afirmó que esperaba que Alá la perdonara.
Las fuentes confidenciales también declararon que Bowie quería ejecutar el ataque en una jornada con la mayor cantidad posible de senadores presentes. Incluso contempló escapar después del atentado y volver a actuar en el futuro si lograba eludir a las autoridades.

Pedido de un arma y arresto
La semana pasada, la acusada pidió ayuda para conseguir una pistola “para disparar si la policía se acerca durante la operación”.
Posteriormente, Bowie se reunió con las fuentes confidenciales dentro de un vehículo para recibir indicaciones sobre el uso y la detonación de la bomba que planeaba armar. Cuando salió del auto, agentes del FBI la detuvieron.
Al momento del arresto llevaba un arma de fuego, un cargador, municiones y un supuesto artefacto explosivo, además de cuchillos. El FBI también habría encontrado un juramento de lealtad formal escrito a mano en su posesión, precisó CBS News.
Tras su detención, la denuncia indica que Bowie dijo a los agentes: “No hay forma de ayudarme. Ustedes ya saben lo suficiente”. El expediente añade que relató haber encontrado en Google que podía enfrentar hasta 20 años de cárcel si era condenada.
Se espera que en las próximas horas la acusada comparezca ante la justicia federal.


