Alan Velasco tuvo su chance en Boca tras la lesión de Aranda

El ex-Independiente fue titular tras la lesión del 10 xeneize y tuvo una actuación algo deslucida frente al Granate. De buenos ingresos, deberá ratificarle la confianza a Arruabarrena para mantenerse entre los 11.

TyC
La fractura de peroné de Tomás Aranda, que lo marginará de las canchas hasta el año que viene, le dio una oportunidad de oro a Alan Velasco, el elegido por Rodolfo Arruabarrena para ir de arranque en el agónico triunfo de Boca sobre Lanús en La Bombonera. El surgido de las inferiores de Independiente quedó en deuda, pero tiene el crédito abierto tras los buenos ingresos desde su llegada. 

Este viernes, en su partido número 50 en la institución, Velasco tuvo la oportunidad de demostrar que la levantada desde la llegada de Rodolfo Arruabarrena no era solo un espasmo. Sin embargo, y a pesar de algunos buenos arranques, su actuación de diluyó en buenas intenciones. 

Apenas una buena conducción desde mitad de cancha que derivó en un centro que él mismo cabeceó apenas desviado y algunos pases rápidos y certeros fueron sus participaciones más destacadas, en una noche en la que Boca extrañó mucho a Aranda y a Leandro Paredes, que ingresó desde el banco de los suplentes en la segunda parte. 

A pesar de notárselo con más confianza que hace algunos meses, su actuación no le brindó certezas al entrenador,  que lo reemplazó por Sebastián Villa a los 15 minutos del complemento. De características totalmente diferentes, el colombiano es la otra carta de ataque fuerte que tiene el DT en el banco, y habrá que ver si no se la juega por él cuando deba enfrentarse a Vélez, el próximo miércoles por Copa Argentina. 

En un principio, La suma de dinero pagada por la dirigencia de Boca en el mercado estival del 2025 fue una mochila que le pesó a Velasco durante sus primeros meses en el club. Pese a que tuvo algunos destellos, nunca logró ganarse la titularidad ni convencer a los hinchas desde su rendimiento. Además, el penal fallado ante Alianza Lima que dejó al Xeneize sin Libertadores, lo obligó a remar de atrás de entrada.

De hecho, le costó casi ocho meses convertir su primer gol en el club: fue en una victoria por 3 a 0 ante Independiente Rivadavia en agosto del año pasado. En el festejo, se sacó la bronca contenida y se emocionó hasta las lágrimas. Desde entonces, fue ganando en confianza pero nunca se hizo con la titularidad. Primero corrió de atrás con Carlos Palacios e hizo lo propio con Tomás Aranda desde su irrupción a principio de año.

Es un futbolista que genera opiniones divididas en el hincha de Boca. Por un lado, destacan su entrega: es un futbolista que se muestra activo a la hora de pedir la pelota y de recuperarla, con errores y aciertos, intenta gambetear, probar al arco de media distancia y filtrar pases a sus compañeros. Por el otro, pretenden más regularidad de su parte debido al precio que abonó la dirigencia comandada por Juan Román Riquelme.

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