A dos meses del doble terremoto, Venezuela superó los 6.500 muertos mientras continúa la remoción de escombros
La cifra difundida este lunes suma 71 víctimas más que el reporte previo y mantiene sin publicación oficial el número de personas desaparecidas
InfobaeEl número de personas fallecidas por los terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio aumentó a 6.509, de acuerdo con el balance oficial difundido este lunes, cuando se cumplen dos meses de la emergencia. La nueva cifra representa 71 muertes más que las registradas en el informe anterior.
El régimen venezolano no ha publicado cifras oficiales de desaparecidos. El gobernador de La Guaira, Alejandro Terán, señaló a principios de mes que familias del estado reportaron 1.579 personas sin paradero conocido y 7.265 muertos —una cifra superior a la oficial—.
El diputado opositor Henrique Capriles reclamó este lunes que el chavismo sigue sin actualizar ese dato.
“Seguimos sin cifras oficiales de desaparecidos y muchas familias continúan esperando que alguna autoridad llegue a sus comunidades, escuche sus necesidades y dé respuestas”, escribió en su cuenta de X.
“No hay la cantidad de ayuda que había hace un mes, hace 15 días, sino que se encuentran sin agua fresca, sin comida”, afirmó. La organización distribuye comida y equipa refugios en La Guaira con camas y tiendas de campaña, además de entregar kits de higiene a quienes, según San Martín, “no tienen jabón, no tienen cómo lavarse”.
Aurora Pretel, responsable de la Asociación Solidaridad Vasco Ecuatoriana de España, confirmó el mismo panorama.
“El calor es terrible, es sofocante al día la deshidratación, la desnutrición. Entonces se necesita mucha ayuda en ese tema. Estamos instalando filtros de agua”, describió. Pretel comparó el aspecto de La Guaira con “una zona de guerra” ante la cantidad de edificios colapsados que aún permanecen en pie o en proceso de demolición.
Gran parte de los más de 17.900 damnificados vive en refugios improvisados, entre ellos una iglesia mormona en La Guaira donde se alojan más de cincuenta personas. Vanesa Rodríguez prepara allí 500 comidas de lunes a viernes para distintos puntos del estado. “La ayuda que realizamos está dirigida a médicos, rescatistas, voluntarios, bomberos, exactamente las personas que estén trabajando. El objetivo es llegar a las personas y suministrarle alimentos, comida caliente y bebidas frías”, explicó.
Betzabeth Pérez, refugiada en esa iglesia, resumió la situación de muchos: “No tenemos a dónde ir. Estamos esperando es respuestas de lo que en realidad nos van a resolver con la reparación de las casas o una vivienda”.
La Cámara de Comercio de La Guaira estima que el sector productivo perdió el 80% de sus ingresos tras los sismos.
El turismo, principal actividad económica de la zona, permanece casi paralizado por la remoción de escombros y la ausencia de visitantes en las playas. Algunos habitantes buscan alternativas: Jefferson Zavala, de 27 años, instaló una barbería en la entrada de su propia casa —marcada con etiqueta amarilla por daños estructurales— y cobra 5 dólares por corte, la mitad de su tarifa habitual. Edwar Carpio, de 51 años, retomó su puesto de frutas y verduras en Mare Abajo dos semanas después de la emergencia y optó por no elevar los precios, aunque reconoce que las ventas repuntaron levemente en los últimos días porque “las ayudas y donaciones privadas e internacionales han mermado” y la gente volvió a cocinar.


