Un River perdedor que ya causa más resignación que dolor
La derrota ante Barracas Central fue otro golpe a una larga cadena de tropiezos históricos en el último tiempo, tan seguidos que ya ni siquiera sorprenden.
La derrota ante Barracas Central en el Monumental, la primera en la historia (y sin que el arquero visitante haya atajado una pelota de peligro en todo el partido, más allá de la ayuda del travesaño en el tiro libre de Colidio), se suma a una lista ignominiosa en el último tiempo. A River sólo le falta perder contra River en este tiempo, aunque episodios como la salida de Juan Fernando Quintero y los jugadores desplazados al predio Cantilo también se parecen a una derrota interna.
La lista de derrotas históricas desde el segundo semestre de 2025 hasta ahora, con Marcelo Gallardo o Eduardo Coudet como técnicos y en el final de Jorge Brito o el comienzo de Stéfano Di Carlo como presidentes, es demasiado fuerte:
- Derrota ante Sarmiento en el Monumental.
- Primera derrota contra Riestra de local en la historia.
- Eliminación ante Independiente Rivadavia en la Copa Argentina.
- Primera derrota contra Gimnasia en Núñez en los últimos 20 años.
- Primera vez que River pierde cuatro partidos seguidos en el Monumental.
- Derrota ante Boca.
- Fuera de la Copa Libertadores, en 2026, por primera vez desde 2014.
- Eliminado por Racing de los octavos de final del Clausura.
- Derrota 4-1 con Tigre en el Monumental.
- Renuncia de Marcelo Gallardo a la sexta fecha tras haber sido renovado.
- Otra derrota con Boca.
- Derrota en la final del Apertura contra Belgrano.
- Eliminación ante Aldosivi por la Copa Argentina.
- Primera derrota ante Barracas Central en el Monumental.
Todo esto sucedió en menos de 10 meses y no incluye el mal estado del campo de juego del Monumental de los últimos meses ni tampoco la salida gratis de Juan Fernando Quintero a pesar de que tenía un año y medio de contrato. Todavía sin entenderse el rol de Pablo Longoria, River acaba de terminar una pretemporada mal planificada, que realizó con apenas 15 jugadores de campo y un plantel enojado por la decisión que tomó la dirigencia de enviar a otros 15 compañeros a entrenarse aparte.
No se trata de pensar que los marginados serían los salvadores, porque de hecho participaron en varios de los fracasos recientes, pero la imagen de jugadores aislados y cambiándose en un container no habla justamente de un River unido. ¿Germán Pezzella se merece estar en esas condiciones? ¿Qué clase de empatía pueden sentir los jugadores "a salvo" de las exclusiones cuando ven que sus compañeros son tratados de esa manera?
El torneo recién empieza. River, se supone, tendrá que mejorar. Algunos refuerzos son buenos de verdad. Pero el equipo acumula demasiadas malas en tan poco tiempo y Coudet quedó tocado. Hasta la clasificación a la Copa Libertadores 2027 empieza a quedar bajo peligro. Lo peor es que ya ni siquiera sorprende.


