Un paso adelante, tres para atrás: la negociación con Irán y un camino estrecho hacia una paz duradera
Teherán dinamitó el memo de entendimiento con Estados Unidos al atacar buques en el Estrecho de Ormuz. Washington decidió activar sanciones sobre su petróleo, atacar objetivos militares y dar por terminado -hasta ahora- el acuerdo, frágil desde un principio
Infobae“Todos los escenarios siguen abiertos. El camino hacia la paz sigue siendo difícil cuando se trata con un estado agresivo como Irán”. La frase pertenece a un experimentado negociador basado en la península arábiga que prefiere un estricto off the record por su posición en el tablero.
La descripción del tensiómetro en aquella zona por estos momentos continúa: “Esto no significa necesariamente un regreso completo a la guerra, pero sin duda es un grave retroceso para la vía de la negociación. Si la escalada continúa, podríamos ver un retorno al mismo patrón peligroso observado desde el 28 de febrero”.
Poco después, Trump fue más allá, lanzando una fuerte advertencia al régimen teocrático: “Los vamos a golpear duro esta noche”. Estados Unidos ya atacó objetivos durante las primeras horas de este miércoles 8 de julio: el CENTCOM anunció que bombardeó 80 objetivos militares enemigos. Al mismo tiempo, el Departamento del Tesoro anunció que revocó el permiso de venta de petróleo a Teherán.
Las naciones árabes ya sienten el impacto: las bases norteamericanas en Baréin (Salman Port) y Kuwait (Ali Al-Salem) habrían sido alcanzadas por sus misiles, de acuerdo con información oficial de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Qatar, que supo alentar y cobijar a los terroristas de Hamas financiados por Irán y tuvo un papel fundamental durante las conversaciones recientes, fue el primer afectado tras conocerse que un buque suyo -el Al Rekayyat, de gas natural licuado y perteneciente a QatarEnergy- había sido atacado cerca de las costas de Omán. Ingratitud. ¿O venganza?
Tras la reanudación de las hostilidades, el gobierno de Doha vuelve a intentar colocarse como mediador. Pidió cesar con la escalada y subrayó “la necesidad de evitar que la región sufra las consecuencias de estos ataques injustificados”. Y remarcó “mantener la vía del diálogo y la diplomacia, reducir las tensiones y consolidar los avances logrados en virtud del memorando de entendimiento”.
Desde Emiratos Árabes Unidos, quizás el país que respondió con mayor firmeza a las agresiones injustificadas de Irán, apoyan la desescalada y la vía diplomática para hallar soluciones. En Abu Dabi hacen foco en la necesidad de respetar el derecho internacional, la soberanía de los estados y los principios de buena vecindad. Pero sobre todo, piden la protección de los corredores marítimos y que se garantice la libertad de navegación. Sin embargo, no les temblará el pulso -como hasta ahora- si deben replicar nuevos ataques de Teherán.
Kuwait, por su parte, condenó los bombardeos contra su territorio y expresó “su más enérgico repudio en los términos más severos” por la “repetición de las agresiones criminales de Irán”, al advertir que “se reserva el derecho de tomar todas las medidas necesarias”.
Hace apenas 16 días, en diálogo con Infobae, el experto en política iraní Raz Zimmt anticipaba lo que finalmente ocurriría. Consultado respecto a qué podría hacer fracasar el entendimiento entre ambos países, el investigador del think tank israelí Institute for National Security Studies (INSS) dijo que “la cuestión del cierre del Estrecho de Ormuz” era fundamental porque “en cualquier momento puede hacer que las cosas vuelvan a escalar de nuevo. Así que creo que este periodo entre la firma del MoU y los 60 días en los que Irán y Estados Unidos tienen previsto celebrar negociaciones es un tiempo muy frágil y muy, muy difícil, que podría llevar a una nueva escalada”.
El intento de control absoluto del estrecho por parte de Irán fue el factor decisivo para terminar con el memo, como anticipó Zimmt. Los tres ataques a cargueros frente a las costas de Omán dejaron en evidencia la falta de voluntad y la ambición del régimen por asumir el reinado sobre esa vía navegable: quién pasa, quién no, quién paga, quien no. A quién se bombardea, a quién no. Tampoco sonaron amigables los cánticos fomentados por el régimen de “muerte a Estados Unidos” durante los funerales al extinto ayatollah Ali Khamenei, cuyo hijo Mojtaba -nuevo líder espiritual del país- prefirió perderse por temor a tentar su propia suerte.


