Un golazo de Álvarez en la prórroga mete a Argentina en semis ante una Suiza con 10
Los suizos jugaron con uno menos desde el 72' por una doble amarilla de VAR
MarcaTercer 'match-ball' que salva Argentina. La campeona del mundo, que jugó un partido muy plano, volvió a revivir, si bien es cierto que tuvo que irse a la prórroga tras una doble amarilla (ajustada a VAR, pero que traerá polémica) a Ndoye en el 72', precisamente el jugador que había equilibrado un choque aburrido y con escaso juego por ambas partes.
El partido lo definió Julián Álvarez, que despertó de un letargo muy grande. Lo hizo en el momento justo, en el minuto 112' de la prórroga, y ponía fin a una resistencia suiza que fue meritoria. Luego, en el 121', llegó el tanto de Lautaro Martínez que sentenciaba todo. Ahora viene un Argentina-Inglaterra... y eso será ya otro nivel. Scaloni y sus muchachos deberán mejorar muchísimo para estar en la final.
La Albiceleste jugó en superioridad muchos minutos, y sigue sin encontrarle la vuelta a su juego, con jugadores muy apagados físicamente y con mucha fatiga en sus piernas (incluido Leo, que no marcó esta vez), pero, ojo, no deja de tener mérito llegar a esta semifinal de una campeona del mundo que no pierde una eliminatoria desde 2019. Es indestructible 'Argen', aunque hoy esté matizado todo por esa roja de VAR que técnicamente puede ser justa, pero avivará la polémica de este Mundial.
Un partido condicionado por eso en el 72'. Quizá técnicamente esté justificada, pero la polémica vuelva a estar instalada con una Argentina que tuvo que sufrir en la prórroga.
La primera parte fue de lo más plano que hemos visto en este Mundial. La culpa la tenía Suiza, que era quien iba perdiendo desde el minuto 10, en un cabezazo de Mac Allister (asistencia de Messi de córner), que ganó a los fornidos suizos por ganas, por pasión, por atrevimiento, justo el que no tuvo la Selección europea en los primeros 45'.
Tras ese gol, 'Argen', siempre con buen pie y mucho oficio, dejó pasar el tiempo (de forma literal) para dormir el partido. Cuando la bola pasaba a pies suizos, sólo había que esperar tres pases para que muriera la jugada. Y vuelta a empezar. El objetivo seguía siendo dormir el partido,. que no pasara nada. Esperaba Inglaterra en semifinales, y ahí sí que habrá desgaste.
Hasta Messi contemplaba cómodo el partido. Ya había decidido la ventaja con el pase de córner y tuvo una plácida primera parte, sin exigir ni ser exigido por los defensas suizos (Akanji, Elvedi, Rodríguez... jugadores conocidos en Europa). Pero nada, pasividad total suiza.
La segunda parte, evidentemente, debía ser distinta... y lo fue, por parte suiza. Salió con otra cara Suiza, más afilada, más incisiva, hasta que llegó el gol de Ndoye en el 67'. Buen gol del delantero del Forest tras pared con el buen lateral Rodríguez.
Y luego la roja a Ndoye por doble amarilla(72'). Una en la primera parte y ésta, por simular una falta, sacada de una regla que dice que si se confunde la identidad de una amarilla, puede entrar el VAR. Regla absurda, pero regla... y Argentina, con mucha polémica, se quedó con uno más.
La contienda, desde entonces, se inclinó del lado argentino, con mucho dominio, con posesión, pero sin grandes ocasiones hasta que Leo Messi en el 92' estuvo a punto de marcar su noveno tanto en el torneo. Y así, sin mucho más, nos fuimos a la prórroga, con el resultado ya reseñado.


