Temporales con fuertes vientos de más de 100 km/h causaron al menos tres muertes y cinco heridos en Brasil
Una tempestad ingresó durante la noche del martes y cobró fuerza el miércoles, causando destrozos en infraestructuras, cortes en rutas, derrumbes
InfobaeLas ciudades del sur y el sureste de Brasil enfrentan una jornada de caos luego de que temporales con ráfagas de viento superiores a 100 km/h azotaron regiones densamente pobladas como Río de Janeiro, São Paulo y Paraná, con un saldo de al menos tres personas fallecidas, hasta el momento, varios heridos y miles de afectados por cortes de energía y transporte.
Las ráfagas, que en algunos puntos superaron los 117 km/h, comenzaron su recorrido destructivo en el estado de Río Grande do Sul, donde las autoridades evacuaron a más de un centenar de personas y reportaron daños en viviendas y estructuras públicas.
En Río de Janeiro, la situación se agravó durante la tarde. El cuerpo de bomberos de la ciudad notificó que en este caso dos personas murieron por el derrumbe de un muro en el barrio de Santa Teresa.
Los vientos, que alcanzaron 105 km/h en la base aérea de Galeão, generaron un apagón masivo que afectó a barrios de la capital y de la Baixada Fluminense, detuvo la circulación de trenes y metro y dejó sin funcionamiento los semáforos en diversas avenidas clave.
El Cuerpo de Bomberos de Río de Janeiro intervino en al menos 185 emergencias relacionadas con la tormenta: 93 por corte de árboles, 31 rescates de personas y cinco derrumbes. También asistió a trabajadores que quedaron atrapados en un andamio que el viento arrojó contra un edificio en Barra da Tijuca. Las imágenes de los trabajadores buscando refugio a decenas de metros de altura circularon ampliamente en redes sociales.
Además, el aeropuerto Santos Dumont cerró para operaciones, mientras que el aeropuerto internacional de Galeão desvió vuelos a otras ciudades ante la imposibilidad de garantizar aterrizajes seguros.
El Instituto Nacional de Meteorología (Inmet) declaró el nivel de “peligro” en su escala de alertas y advirtió sobre la posibilidad de ráfagas superiores a 90 km/h hasta la noche del miércoles. Municipios como Angra dos Reis, Niterói, Cabo Frío y Paraty también resultaron afectados por la caída de árboles, postes y señales de tránsito.
Bajo este contexto, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que el gobierno federal mantiene coordinación con los estados y municipios para enfrentar las consecuencias del fenómeno climático y minimizar los daños. Además, Lula anunció la activación de un gabinete de crisis compuesto por 24 ministerios, con el objetivo de organizar la respuesta ante los efectos de El Niño, que, según los científicos, podría intensificarse durante el año.
“Brasil se está preparando para mitigar los impactos de El Niño, en diálogo con los gobiernos estatales y municipales. Dondequiera que haya sequías severas o lluvias torrenciales, trabajaremos junto con quienes más lo necesiten para remediar los daños en las ciudades”, informó Lula en su cuenta de X.
“Contamos con medidas para garantizar el suministro de agua, alimentos, electricidad, rescate de personas y ayuda a la agricultura en caso de fenómenos meteorológicos extremos. Rogamos a Dios que no ocurra nada. Si sucede, Brasil estará preparado”, agregó.
Por otro lado, el club Fluminense FC informó a sus socios en la cuenta oficial de X que evacuó y cerró su sede en Laranjeiras hasta el mediodía del jueves por los daños provocados por los fuertes vientos. Algunas áreas seguirán restringidas y el club avisará a los socios cuando se normalice la situación.


