Tebas carga contra la FIFA tras el caso Balogun y denuncia un modelo de gobernanza “arbitrario”
Para el presidente de La Liga, la decisión sobre Balogun “no es una anécdota ni un error aislado”, sino “la punta del iceberg” de un sistema que “permite interpretar o modificar las normas según convenga”
El PaísEl presidente de LaLiga, Javier Tebas, ha aprovechado el perdón de la sanción al jugador estadounidense Balogun a petición de Donald Trump para lanzar a través de su cuenta de X una dura crítica contra el modelo de gobernanza de la FIFA, al que acusa de erosionar desde hace años la credibilidad del organismo y del fútbol internacional.
Para Tebas, la decisión sobre Balogun “no es una anécdota ni un error aislado”, sino “la punta del iceberg” de un sistema que, en su opinión, permite interpretar o modificar las normas en función de las circunstancias. El dirigente considera que el problema trasciende este caso concreto y responde a una forma de gestionar el fútbol mundial en la que, según denuncia, las decisiones más relevantes se adoptan sin un diálogo real con las ligas nacionales y domésticas, a las que define como “las entidades que sostienen el fútbol profesional durante los 365 días del año”. En ese sentido, recuerda que la inmensa mayoría de los clubes y futbolistas profesionales no participan en competiciones internacionales y, por tanto, entiende que las ligas deberían tener un mayor peso en la toma de decisiones.
Tebas también dirigió sus críticas contra los Congresos de la FIFA, que califica como “grandes escenificaciones de unanimidad”, asegurando que en ellos no existe un debate real y que las decisiones llegan cerradas antes incluso de que comiencen las votaciones. A su juicio, la falta de acuerdos con las ligas nacionales ha propiciado la aprobación de medidas que perjudican de forma reiterada al fútbol doméstico.
En relación con el caso Balogun, el presidente de LaLiga sostiene que este episodio refuerza la percepción de que las reglas se aplican de manera arbitraria, una circunstancia que, según advierte, termina por socavar la confianza en las instituciones. “Si las reglas se aplican constantemente con arbitrariedad, la confianza desaparece. Y sin confianza no hay credibilidad institucional”, sostiene.
Asimismo, lamenta que una parte importante del mundo del fútbol permanezca en silencio ante esta situación. En su opinión, muchos actores del sector son conscientes de los problemas que denuncia, pero optan por no cuestionar públicamente el funcionamiento de la FIFA porque “callar resulta más cómodo que defender la independencia, la transparencia y el buen gobierno”.
Tebas concluye reclamando un cambio en el modelo de gobernanza del fútbol internacional. A su juicio, el fútbol mundial necesita instituciones que rindan cuentas, respeten las reglas y actúen con transparencia, en lugar de adoptar decisiones “unilaterales, discrecionales y arbitrarias” que, según afirma, deterioran la confianza de aficionados, clubes, ligas y jugadores.


