Salto al futuro de Cubarsí
Escogido mejor jugador joven del Mundial, el tiempo ha dado la razón a los expertos que le anunciaban como la mezcla perfecta entre Puyol y Piqué. Es una de las sensaciones del momento. Sus números en el Mundial, un disparate.
El fútbol siempre necesita guiños del destino. Pau Cubarsí tuvo uno casi sobre la hora en el MetLife de Nueva York. Con Argentina a la desesperada, en los únicos minutos del partido en los que decidió atacar, salvó in extremis un centro con peligro mortal de Giuliano Simeone. Heroicamente, llegó a sacar con la pierna izquierda una pelota que pasó entre el poste y Unai Simón. Pareció imposible que ese balón no acabara dentro. Para ser campeón del mundo, sin embargo, esa ayudita de los dioses es tan necesaria como ser el mejor.
Cubarsí merecía que el viento empujara esa pelota fuera de la portería de Unai para coronar una final increíble (un 96% de acierto en los 121 pases que dio, 21 de ellos rompiendo líneas, más seis despejes). Y, sobre todo un Mundial increíble sostenido en una cascada de datos. Donde se juega la verdad, que es en lo cinco partidos de eliminatoria, Cubarsí ha sido el segundo central con más recuperaciones rápidas (21, sólo superado por el ‘maestro’ Laporte con 27).
Ha sido el central con más conducciones (60, por encima de las 51 de Lisandro) y el que más pases intentó y completó en esas eliminatorias (362 correctos de 387). En un Mundial donde nadie se ha atrevido desde fuera del área, él lo hizo dos veces. Y un dato más demoledor aún. Le han hecho más faltas (4) de las que él ha hecho en las rondas de KO (3). Contra Francia y Argentina no necesitó hacer una sola falta. No sólo han sido cifras. También sensaciones, Su compenetración con el ‘maestro Laporte’ ha sido maravillosa y esencial en la estructura de la Selección.
El Mundial ha sido su consagración, pero esto venía cociéndose en el Barça, donde había firmado una temporada en progresión hasta alcanzar niveles superlativos. Hansi Flick, el entrenador que ha terminado de hornear al central, dijo en una rueda de prensa que “el Lamine de la defensa”. Con apenas 19 años, ya ha jugado 128 partidos con el Barça; a esa edad sólo le supera Lamine que está en otro planeta. Y con la Selección, suma 20. Sólo Gavi (26) y Lamine (33) le superan en internacionalidades antes de los 20 años.
Cubarsí se toma ahora unas merecidas vacaciones. Le van a hacer falta. Desde agosto pasado ha jugado casi 5.200 minutos. De los 83 futbolistas con 21 años o menos que han ido al Mundial, termina la temporada como el que más minutos jugó y tercero en partidos (62), tras los 63 de Güler y 65 de Nico O’Reilly.
La vida le va a cambiar a Cubarsí. “Puede que no sea mediático, pero ya estoy entrando”, decía sentado en el Cotton Bowl el día que concedió una entrevista a AS a las puertas de la semifinal. Lo más increíble es que lo mejor de ese torneo estaba por llegar. De familia trabajadora (la Fusteria Cubarsí, fundada en 1905, es una institución en Estanyol), no es probable que la fama se le suba a la cabeza.
Es un chico equilibrado. Fue el gran apoyo de Lamine en su crecimiento desde las categorías inferiores. Lloverán los elogios este verano, llegarán los sponsors e incluso alguna mejora con su club. También algunas tentaciones y puede que algún bajón. Cubarsí, sin embargo, apunta a central grande para mucho tiempo. Si se pone como espejo la carrera de su ídolo, Carles Puyol, el futuro es suyo.


