Lautaro, siempre a examen
El delantero argentino, a pesar de ser un ariete de élite, ha vivido en una eterna discusión con la selección. Su gol ante Inglaterra está lleno de significado.
Hay futbolistas que nunca obtienen el reconocimiento que merecen dentro de un colectivo. En múltiples ocasiones, las portadas las acaparan los de siempre y protagonistas se quedan fuera de los focos. Este es el caso de Lautaro Martínez. Uno de los arietes más brillantes de los últimos diez años y héroe total del partido de semifinales del Mundial 2026 ante Inglaterra. Su gol en los instantes finales del encuentro dieron a la selección argentina el pase a la final del próximo domingo. El camino de ‘El Toro’ ha estado lleno de minas. La carrera de obstáculos comenzó en Qatar. Todo podría terminar en Nueva Jersey.
Lautaro Martínez es una leyenda del fútbol europeo. Como capitán del Inter de Milán ha alcanzado dos finales de la Champions League tras devolver a los Nerazzurri a la cima del Calcio. Sin embargo, cuando atraviesa el Atlántico y se viste con los colores de su país, el nueve tiene que sudar sangre para hacerse notar. La figura de Leo Messi eclipsa todo, como no puede ser de otra manera. La batalla nunca fue contra el ‘10′. En todo caso, cabe echar la vista atrás para comprender la verdadera rivalidad a la que tiene que hacer frente Lautaro.
Mundial de Qatar 2022. Los de Lionel Scaloni llegaron a la cita como máximos candidatos tras ser campeones de la Copa América 2021. ‘El Toro’ era una figura central dentro del esquema táctico albiceleste. Como punta de referencia, se postuló durante meses como el socio perfecto de Messi en la parcela ofensiva. El desastre comenzó con un batacazo histórico: la derrota en el primer partido de la fase de grupos ante Arabia Saudí. Con el agua al cuello y con el país revolucionado, Scaloni tuvo que hacer cambios en el once para responder a la crisis.
Quizá Enzo Fernández fuera la irrupción más impresionante de aquella edición. Más allá de las modificaciones, Lautaro continuó siendo el hombre de confianza del míster argentino. En el encuentro clave contra México, sin embargo, entró Julián Alvarez de refresco en la segunda mitad, enviando al nueve del Inter al banquillo. Y ahí se quedó durante el resto del torneo. ‘La Araña’ se hizo con la titularidad y levantó la Copa del Mundo junto al capitán Leo Messi. Alegría inmensa, sí. Pero Lautaro se queda con la sensación de no haber pasado a la historia como tenía pensado meses atrás.
Lautaro Martínez, abrazado a Mac Allister tras el encuentro ante Inglaterra.ROBERTO SCHMIDTCuatro años después, el delantero argentino se encontró ante una situación parecida a la que vivió en el torneo anterior. Julián no llegó en plenas condiciones. Era el momento de brillar de nuevo. Scaloni apostó por él para acompañar a Messi en su último compromiso mundialista. Esta vez evolucionó con el paso de los días y se hizo gigante. Pero las semifinales del Mundial han terminado por acabar con el suplicio.
Fueron meses de dudas, controversias e intentos de desestabilizar a la delantera de la vigente campeona. Lautaro Martínez tiró de casta para aparecer cuando su país más lo necesitaba. Con un cabezazo letal, siendo el futbolista de menor estatura dentro del área rival, marcó el segundo del partido. El definitivo. El del éxtasis. "La primera vez que mi viejo me compró un par de botines, siempre soñé con hacer este gol”, dijo. No importan los reconocimientos cuando la final está a la vuelta de la esquina. Sobre todo cuando los sueños también se hacen realidad.


