Laterales supersónicos
Pedro Porro y Cucurella desmontan a Austria por la banda. El extremeño marca su primero con España y el madridista participa en los tres goles. Dos aviones.
Hay partidos donde lo que brillan son los intangibles donde hay que rascar para encontrar detalles bajo la superficie. Y en su caso los hubo, pero no hizo falta rascar, porque la exhibición saltó a la vista. La lata se abrió gracias a una asistencia de Cucu: Pedri divisó su desmarque y cruzó un caramelo al que Oyarzabal quitó el envoltorio. Primera asistencia de la noche (mañana en Los Ángeles). Y cuando tintineaba la bocina llegó la segunda. Una jugada calcada a la de la Eurocopa. Servicio desde la lateral, hacia adelante, para sellar el doblete de Mikel. Una sociedad ilimitada.
Asistencia de Cucurella en el 1-0.MIGUEL MORENATTIPero hubo más, porque el madridista participó en los tres tantos. En el segundo fue su brega la que permitió abrir a Baena. El rojiblanco embolsó un centro medido y por allí apareció, como un tren de mercancías, Porro para mandar a la red un testarazo. Pájaros disparando a escopetas... o no tanto. “¡He marcado goles de cabeza, eh!“, dijo en zona mixta entre risas. Fue su primero con la Selección. El fruto de un encuentro sensacional. Y nada como una ensalada de datos para acompañar el relato.
Los datos
Porro fue, junto a Baena, el mayor generador de ocasiones del partido (cinco). También junto a Baena, quien más centros intentó (siete) y de postre, las siete recuperaciones que le colocan como el mayor ladrón del duelo. Ingredientes sinónimos a los mostrados por Cucurella: quinto en pases completados (50), tercero en pases en campo contrario (18, por los 16 de Porro, cuarto), cuarto en centros (dos) y quinto en recuperaciones (cuatro). Acompañado de un gran conocimiento del juego y las situaciones y una inteligencia que les hizo saber cuándo y cómo ofrecerse o percutir. Un partido redondo.
El extremeño simplificó esa conexión con Lamine así: “Siempre es difícil coger ritmo tras lesión. Pero sabemos el tipo de jugador que es. Trato de apoyarle cuando más lo necesite, de estar concentrado en lo que le viene bien y cada vez nos entendemos mejor”. Y De la Fuente radiografió el partido de Cucurella: “Marc es infalible con nosotros, un reloj. Interpreta muy bien el juego, es un jugador de nivel top. Y le queda mucho camino por recorrer”.
Espíritu
Para Porro se trata de un golpe sobre la mesa, de la mejor manera de gritar desde el campo después de alternar titularidades con Llorente (dos cada uno). Una alternancia que, eso sí, es competencia pero no rivalidad. Ante Uruguay, el rojiblanco fue a pedir agua a la banda tras asistir en el gol de Baena y, en cuanto lo vio, el serón, gentilicio coloquial de Don Benito, fue a abrazarle y felicitarle.
Sin fricción. Porque no lo hay. Y menos aún con Porro y Cucurella como protagonistas. Muy bromistas ambos, son figuras capitales en el grupo, a la hora de hacer “familia”. Dos piezas vertebrales para De la Fuente. En el campo y fuera de él. Dos futbolistas que más que laterales, son puñales.


