“Las listas de los hospitales no están completas”: familiares enfrentan obstáculos para buscar a desaparecidos por los terremotos
Parientes recorren centros de salud y morgues para tratar de conseguir a sus seres queridos, mientras continúan removiendo escombros por sus propios medios en la zona de desastre
InfobaeMientras su madre y su hermano siguen frente a los restos de lo que fue el edificio Punta Brisas, en Macuto, estado La Guaira, Franyelis Castrejón y otros familiares recorren a diario hospitales y morgues.
Todos buscan desesperadamente a Zuleida Josefina Lárez Rancel, quien según el testimonio de vecinos pudo ser rescatada y trasladada inconsciente la madrugada del 25 de junio a un hospital de La Guaira, estado declarado zona de desastre tras los dos terremotos que sacudieron el centro-norte de Venezuela el miércoles 24 de junio.
Zuleida Josefina, de 64 años y conocida como “Fina”, estaba en su apartamento del piso 12 del edificio Punta Brisas cuando se registró el doblete sísmico que hasta la fecha ha dejado 5.208 fallecidos.

Testigos contaron a la familia que a Fina la subieron a una camilla y la retiraron del lugar. “No tenemos más información de ese momento, todo estaba muy oscuro y hay detalles que los vecinos olvidan”, apunta la joven.
Opacidad
El gobierno interino de Delcy Rodríguez no publica cifras de desaparecidos. “Mucho se ha dicho sobre la cifra de desaparecidos, que nosotros estamos ocultando, si te das cuenta, desde el día 25 de junio, personalmente me presenté y dimos la cifra de personas que fallecieron (...). No podemos manejarnos en base a especulaciones sino en base a la realidad”, declaró el 11 de julio Jorge Rodríguez, jefe del Parlamento y hermano de la presidenta encargada.
Tampoco existe una institución que centralice la información disponible para facilitar las búsquedas independientes. “En todos los hospitales hay listas de pacientes, pero me consta que no están completas. Cuando voy a hospitales, me piden que revise la lista, pero al explicarles la situación, me dicen que pase a ver a los pacientes uno a uno”, detalla Franyelis.
En sus visitas a los centros de salud se ha encontrado con “pacientes inconscientes, que están intubados, solos, sin sus familiares, que no han podido identificarse. Hay listas escritas a mano y los pacientes están siendo trasladados a otros lugares, razón por la cual es muy difícil llevarles el rastro”, observa.
Cuando ocurrió el cataclismo, Fina estaba con su pareja y su hijo. El primero murió y pudo ser identificado por sus parientes en un hospital de La Guaira. En cambio, sobre el muchacho no hay certezas.
“Conseguimos a un joven con características similares a las de mi primo e intentamos identificarlo, pero era muy difícil. Eso fue en los primeros días, cuando no tomaban huellas y los familiares identificaban como podían. Después ese cuerpo fue trasladado a otro lugar y no supimos si era mi primo. Todavía estamos tratando de ver si esa persona era mi primo”, expresa Franyelis.
La duda
Franyelis habla con mucho aplomo, pero inevitablemente se quiebra cuando describe lo que se ha convertido en su rutina. “Ir todos los días a los lugares, ver a los pacientes, a las personas fallecidas, estar allí”, comenta entre lágrimas.
Fina no aparece en ningún listado y a sus parientes les genera mucho ruido que no haya un registro de ingreso a algún hospital. “Hemos ido muchas veces y siempre nos responden que no”, manifiesta.
Entretanto, el hermano de Franyelis permanece entre las ruinas del edificio de Macuto, removiendo escombros junto a los vecinos que intentan a pulso recuperar los cuerpos de sus seres queridos.
“Gracias a unos amigos de mi primo fue que ahora pudimos conseguir unas maquinarias. Aquí la propia familia se tiene que subir a los escombros para buscar, no hay funcionarios ni apoyo oficial”, lamenta.


