La trampa del MetLife
Vinicius, Rabiot y Solbakken, entre otros, se han quejado del estado de la hierba, dura, del MetLife. “No se le puede llamar césped”, dijo el francés. El calor apretará y la Selección se ha acostumbrado a jugar en estadios cerrados.
Pero hay algo peor que la temperatura. Y también que el ambiente (se espera que el MetLife sea una mini-Bombonera). Y es el terreno de juego. El césped del estadio neoyorquino no es el mejor del campeonato. Las quejas se han multiplicado durante el Mundial. El primero fue Vinicius después de un Brasil-Marruecos. Hace mucho calor y aunque se riega, la hierba acaba secándose muy rápido y el césped se pone muy duro. No podemos tener ritmo de juego y eso nos dificulta porque queremos jugar, mover la pelota de un lado al otro”. Justo lo que, tal vez, necesite España. Rabiot fue más duro: “No se puede decir que césped, se parece a una hierba sintética. Es para todos igual pero es duro y rígido”. Stale Solbakken, seleccionador de Noruega, también insistió en la rueda de prensa antes de medirse a Senegal. “Por debajo, hay un césped corto que está duro y parece como si fuera artificial. Deberemos adaptarnos”.
España tiene desde este jueves para adaptarse a las condiciones de la ciudad, una jungla de asfalto que poco tiene que ver con Texas o California. Y mentalizarse de todos los factores que condicionarán una final en la que incluso se ha especulado con la posibilidad de que el descanso del partido dure media hora por el show musical de e Shakira, Madonna o el grupo de K-pop BTS, si bien ese extremo no está confirmado y añadiría más polémica a las ya de por sí controvertidas pausas de hidratación que, en este caso sí, serán más que necesarias. Pinta a que el MetLife puede ser una trampa para España. De la Fuente debe encargarse de que no mortal.


