La sentencia de una leyenda de Alemania al analizar la caída de Inglaterra: el festejo con la hinchada argentina que se volvió viral
El exinternacional alemán apuntó al bajón de energía tras el descanso y se viralizó su festejo entre los cánticos del público sudamericano
La remontada de la selección argentina ante Inglaterra en Atlanta desató una ola de celebraciones que, para sorpresa de todos, incluyó a un protagonista inesperado: Bastian Schweinsteiger. La presencia del exinternacional alemán, figura en la final de Brasil 2014 que amargó a la Albiceleste, marcó uno de los momentos más llamativos después de los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez. El alemán fue captado sumándose a los cánticos de la hinchada y tocando el bombo entre abrazos, según registró un vídeo difundido por el periodista Federico Jelic. La escena festiva condensó el clima de euforia tras la clasificación argentina.

Schweinsteiger, que se desempeña como analista para la cadena ARD de Alemania, compartió su visión sobre el desarrollo del encuentro a través de su cuenta oficial de X. “Inglaterra tenía a Argentina en su poder durante la primera mitad. Pero luego la energía disminuyó. Argentina lo sintió de inmediato, acumuló cada vez más presión y volvió a darle la vuelta al partido”, escribió el exfutbolista. Su análisis puso el foco en el cambio de ritmo tras el descanso y en la capacidad del conjunto sudamericano para capitalizar la merma inglesa.
En respuesta a la eliminación, Thomas Tuchel admitió la frustración: “Estamos decepcionados. Estuvimos muy cerca, pero nos volvimos demasiado pasivos después del gol. Concedimos muchísimos centros, ocasiones y disparos. Estuvimos cerca, pero no pudimos mantener el nivel después de marcar”, reconoció el entrenador, cuestionando la actitud de su equipo tras adelantarse en el marcador pero que vieron escaparse la final en los últimos minutos.
No solo se integró espontáneamente a la fiesta argentina en Atlanta, sino que semanas atrás había sido protagonista de otro episodio viral. Durante el enfrentamiento entre Argentina y Austria, aceptó la invitación a probar mate, la infusión típica del Río de la Plata. “Está bueno”, fue su escueta pero elogiosa reacción, tras compartir el ritual con fanáticos sudamericanos.
El recorrido de Schweinsteiger por el fútbol internacional es amplio. Forjado en el Bayern Múnich, el alemán emigró en 2015 al Manchester United, y luego cerró su carrera profesional en el Chicago Fire de la MLS estadounidense en 2019. Entre sus logros más destacados figuran la Champions League obtenida con el club bávaro en la temporada 2012-13 y nueve títulos de la Bundesliga, además de la Europa League conquistada con el Manchester.
En el ámbito de selecciones, el nombre de Bastian Schweinsteiger está escrito en la historia grande de Alemania. Forma parte del Top 10 de jugadores con más partidos disputados y comparte con Philipp Lahm el cuarto puesto en la tabla de presencias mundialistas, con 20 encuentros. Solo Lothar Matthaus, Miroslav Klose y Uwe Seeler lo superan en ese rubro, evidencia de su peso en la Mannschaft.
Alemania, que suma cuatro títulos mundiales (1954, 1974, 1990 y 2014), ha sufrido reveses recientes. En Rusia 2018 y Qatar 2022, el equipo fue eliminado en la fase de grupos tras caer ante México y Corea en el primer certamen, y frente a Japón en el segundo. En la presente edición, la selección germana perdió 2-1 con Ecuador y luego quedó marginada en la primera instancia de playoffs frente a Paraguay, un desenlace que contrasta con su pasado glorioso.
La clasificación de Argentina a una nueva final mundialista, con Messi al mando, encendió la pasión de millones y reavivó recuerdos de finales pasadas. La figura de Schweinsteiger, lejos de ser un fantasma del pasado, se transformó en un testigo y protagonista del presente futbolístico. La historia, una vez más, se reescribe entre festejos, autocríticas y la promesa de un desenlace que mantiene en vilo a los seguidores del fútbol mundial.


