La salud cutánea en invierno: qué alimentos recomiendan los expertos para cuidar la piel ante climas fríos

Las bajas temperaturas y el aire seco favorecen la pérdida de agua y de aceites naturales, por lo que una dieta rica en nutrientes particulares reducen el riesgo de infecciones

Infobae

La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano y actúa como la primera barrera de defensa frente a los factores externos. Su cuidado resulta fundamental durante todo el año, pero en invierno y en zonas de clima frío enfrenta desafíos particulares que pueden afectar tanto su aspecto como su salud general.


Las bajas temperaturas y el aire seco característicos de esta temporada dañan la barrera cutánea. Esta capa superficial, compuesta por lípidos y proteínas, retiene la humedad y protege contra irritantes. Cuando el termómetro baja y el ambiente pierde humedad, tanto en interiores como exteriores, la piel tiende a perder agua y aceites naturales. Este proceso provoca sequedad, descamación, enrojecimiento y picazón, síntomas que pueden intensificarse con ciertos hábitos como tomar duchas largas y calientes, usar jabones agresivos o exponerse al viento sin protección adecuada, explican expertos de la Harvard Medical School.

El deterioro de la barrera cutánea no solo causa molestias superficiales. Puede desencadenar afecciones como eccema, psoriasis, urticaria por frío y dermatitis seborreica, además de aumentar el riesgo de infecciones por la aparición de grietas y fisuras, indican desde Cleveland Clinic. El impacto es más grande en personas mayores, cuya piel pierde capacidad de hidratación con el paso del tiempo, y en quienes padecen enfermedades cutáneas previas. Mantener la piel sana en invierno requiere atención especial y la adopción de medidas preventivas, como buenos hábitos o una alimentación saludable, para evitar complicaciones y preservar su función protectora.

Qué alimentos favorecen la piel en invierno

Durante el invierno, la alimentación puede desempeñar un papel clave en el cuidado de la piel, ayudando a contrarrestar la sequedad y promoviendo la reparación de la barrera cutánea. Consumir determinados alimentos ricos en nutrientes esenciales favorece la hidratación y la protección frente a los daños externos.

Las almendras y otros frutos secos como las nueces y las semillas de chía aportan ácidos grasos omega-3 y vitamina E, ambos fundamentales para mantener la piel hidratada y flexible. Los omega-3 ayudan a reparar la barrera cutánea y la vitamina E actúa como antioxidante, protegiendo frente al daño oxidativo. También el salmón y el atún son fuentes recomendadas de ácidos grasos, con beneficios adicionales para la salud cardiovascular, según el equipo de salud de la Universidad de Brown.

Manos adultas sostienen un puñado de frutos secos variados, incluyendo pistachos, almendras, nuez pecana, nuez de castilla, anacardos y cacahuates.
Las almendras, las nueces y las semillas de chía aportan omega-3 y vitamina E, nutrientes que ayudan a hidratar la piel en invierno y a reparar la barrera cutánea (Imagen Ilustrativa Infobae)

La canela, utilizada tanto en infusiones como en preparaciones culinarias, posee propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antimicrobianas que, de acuerdo con la misma fuente, favorecen la circulación y contribuyen a reducir la proliferación bacteriana asociada al acné. Además, estudios han mostrado que sus compuestos pueden ayudar a combatir células dañadas en la piel.

La leche se destaca por su aporte de vitamina D, importante para la salud cutánea, sobre todo en invierno, cuando la exposición solar disminuye y los niveles de esta vitamina tienden a bajar. La Universidad de Brown señala que el consumo puede compensar esta carencia y fortalecer tanto la piel como el pelo y los huesos.

El aceite de oliva virgen extra es otro aliado, gracias a su riqueza en vitamina E, antioxidantes y escualeno, un componente que hidrata y ayuda a mantener la elasticidad de la piel. Además, sus propiedades antibacterianas contribuyen a proteger frente a infecciones cutáneas.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Las peras contienen arbutina, un compuesto que ayuda a reducir manchas oscuras y mejora el tono de la piel durante la temporada de frío (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué hábitos incorporar para cuidar la salud cutánea en invierno

Ajustar la rutina diaria puede marcar la diferencia en la hidratación y protección de la piel. Uno de los principales consejos es reducir la duración y la temperatura de las duchas. Los baños largos y con agua caliente eliminan los aceites naturales de la piel, lo que facilita la aparición de sequedad y descamación. Según la Cleveland Clinic, lo recomendable es hacerlas breves, de cinco a diez minutos, usando agua tibia y evitando el exceso de jabón.

Utilizar prendas adecuadas, como guantes, bufandas y abrigos, ayuda a evitar la pérdida de humedad y la irritación. Además, elegir tejidos suaves y evitar la lana, que puede resultar abrasiva, previene el enrojecimiento y las molestias, explican expertos del Western Washington Medical Group.

Para cuidar la piel en invierno, los especialistas recomiendan duchas breves con agua tibia, poco jabón y cremas hidratantes con emolientes aplicadas después del baño (Imagen Ilustrativa Infobae)

El uso de humidificadores en el hogar contribuye a mantener niveles óptimos de humedad ambiental, lo que ayuda a contrarrestar el efecto resecante de la calefacción. La Cleveland Clinic señala que mantener la humedad en un rango entre el 30% y el 50% puede ser beneficioso para la piel.


Entradas populares