La reconstrucción de Brasil arranca con Ancelotti
Lo primero que ha hecho la CBF ha sido ratificar la plena confianza en en el técnico italiano, cuyo recién renovado contrato no termina hasta después el Mundial de España, en 2030.
La decepción se ha instalado en la selección verdeamarelha y en todo Brasil. No hay un país que viva la Copa del Mundo como el de la Pentacampeona, aunque es cierto que Argentina está acercándose a ese nivel a raíz del éxito de Qatar. Pasan los días y el panorama no despeja las nubes que de repente cayeron sobre una Brasil que todavía llora. El regreso del avión de la selección, con tan solo Danilo en el interior, es el fiel reflejo de la depresión en la que viven.
La Confederación Brasileña de Fútbol sabe que debe actuar rápido para provocar ese cambio en el horizonte. Lo primero que ha hecho ha sido ratificar la plena confianza en Carlo Ancelotti, cuyo recién renovado contrato no termina hasta después el Mundial de España que celebrará en 2030.
La creencia que existe apunta a que Ancelotti es la persona adecuada para reconducir la situación, algo que la CBF cree que empezar por un regreso natural al fútbol, rebajar la presión e intentar que el espectáculo y el show que rodea a la selección en los últimos años donde prima más lo extradeportivo que lo futbolístico. La normalidad es el reto y para ello mantienen que Ancelotti es el indicado, tal y como demuestra la renovación que se hizo antes del inicio del Mundial. Realmente se cerró en enero, pero no se anunció hasta el arranque de la preparación mundialista.
El italiano tiene claro que el papel en el Mundial ha sido decepcionante, pero cree que la base de la selección es como para aspirar a hacer mucho más y mantiene de que así puede ser. El respaldo es absoluto hacia el técnico por parte de la CBF y del vestuario, cuyos jugadores también mantienen que es el entrenador indicado.
Lo que preocupa en la CBF no es ya la respuesta del aficionado, muy de lado del entrenador más que de los jugadores, si no algunas voces de los exfutbolistas, aunque la gran mayoría apoyan la continuidad del modelo por el que se apostó hace un año. Consideran que Ancelotti puede y debe liderar el cambio que tanto necesita el fútbol brasileño.
El gesto de ir levantando uno por uno a todos los jugadores tras perder ante Noruega, es el mejor ejemplo de la comunión que existe entre las dos partes más importantes del equipo. Lo consideran el punto de partida de lo que puede venir.
El adiós de Neymar también mantienen que supondrá un paso adelante por todo lo que genera el delantero a nivel mediático. La prensa pidió su presencia, de hecho sus salidas al campo en el Mundial fueron aplaudidas en las diferentes zonas de prensa. Ahora el debate se ha terminado. Ya no hay caso Neymar, jugador que ha tenido un comportamiento excepcional en el día a día de la concentración.


