Ivan Perisic, el escudero más fiel de Modric que se resiste a hincar rodilla: “Seguiré mientras pueda marcar diferencias”
Superó a Suker como máximo goleador de Croacia en los Mundiales e igualó a Messi como los únicos jugadores en marcar y asistir en cuatro ediciones diferentes
MarcaLa luz de la ‘guardia pretoriana’ de Croacia que hizo historia en Rusia 2018 y Qatar 2022, poco a poco, se está apagando. Ya hace tiempo que lo Srna, Vida, Brozovic, Rakitic, Mandzukic y compañía dijeron adiós y, después de caer contra Portugal en dieciseisavos de la presente edición, todo parece indicar que Modric ha llegado al final del trayecto. Sin embargo, Ivan Perisic (Split, 1989), su escudero más fiel durante todos estos años, todavía se resiste a hincar rodilla a sus 37 años.
26 de marzo de 2011. Hasta esa fecha hay que remontarse para rememorar la primera vez que Perisic se enfundó la camiseta de Croacia en un amistoso contra Georgia. “Si es necesario, recogeré pelotas perdidas durante las sesiones de entrenamiento solo para tener la oportunidad de jugar con gente como Luka Modric y Niko Kranjcar”, contaba por aquel entonces. Desde entonces, ha participado en los cuatro Mundiales y Eurocopas que se han disputado… siendo el segundo jugador con más goles (39) e internacionalidades (159) en la historia del país. Un mito.
Perisic, no por pragmático, ha dejado de ser un jugador talentoso. Sobre todo, a la hora de manejarse de forma indistinta con ambas piernas. Pero ha sido esa humildad y capacidad de sacrificio la que han forjado la carrera del que, sin duda, es uno de los futbolistas contemporáneos más infravalorados que existe. No entiende otra manera de vivir la vida. Y, si no, que se lo digan a ese chico de 17 años que renunció a su sueño de debutar con el Hajduk Split para fichar por el Sochaux.
Fue lo mejor para la familia en ese momento
“Fue lo mejor para la familia en ese momento”, confesó su padre hace tiempo en una entrevista para Slobodna Dalmacija. “Quería que se alejara de mí y de mi sufrimiento”. Por aquel entonces, su familia tenía una granja de pollos en Split que había entrado en quiebra y necesitaban el dinero que le ofrecían a Perisic en Francia para poder reinventarse.
Desde entonces, Perisic se ha caracterizado por ser un trotamundos que siempre ha buscado nuevos retos: Brujas, Borussia Dortmund, Wolfsburgo, Inter, Bayern y Tottenham… hasta que, en enero de 2024, con 33 años y tras sufrir una rotura de ligamento cruzado, el Hajduk Split le volvió a abrir sus puertas para que, después de casi 20 años de espera, pudiese cumplir su sueño. Lo hizo, además, aceptando un sueldo simbólico de un euro al mes.
Parecía el lugar idílico para poner punto y final a su carrera. Sin embargo, tuvo sus más y sus menos con Gattuso… y acabó rescindiendo unos meses después. “No elegí Hajduk y Split por dinero o sanidad. En mi deseo de ayudar, muchas veces antepuse mi salud y mi familia, y no me arrepiento porque no conozco otra forma”, expresó en su despedida. Lo que no se le acabaron fueron las ganas de seguir jugando y, semanas después, firmó con un PSV donde ha sido clave —65 titularidades en 78 partidos— en la consecución de las dos últimas Eredivisie.
Llegaba entonado y, sobre todo, motivado a su cuarta Copa del Mundo. “Siento un profundo orgullo al representar a Croacia y espero inspirar a las generaciones más jóvenes que sueñan con seguir el mismo camino”, expresaba en una entrevista con Sky Sports. “Cada Mundial se siente especial. No importa cuántos juegues, nunca te acostumbras del todo a su magnitud”.
Siento un profundo orgullo al representar a Croacia y espero inspirar a las generaciones más jóvenes
Arrancó el torneo actuando como extremo. Pero, ante las dudas de Gvardiol, lo ha cerrado desempeñándose como lateral izquierdo… cuando venía de jugar bastantes partidos como delantero esta temporada. Da igual, donde le pongan siempre rinde: quinto jugador croata con mayor promedio de ‘sprints’ (9.8), segundo en pases clave (1.2), tercero en envíos largos (2.0), segundo en entradas (2.0) y tercero en despejes (3.5). “Se ha puesto al servicio de la selección nacional”, destacaba Zlatko Dalic.
Ahora bien, si por algo se ha ganado Perisic entrar en los libros de historia, es porque ha igualado a Messi como los únicos jugadores capaces de anotar un gol y repartir una asistencia en cuatro Mundiales distintos. No queda ahí el asunto: tras Maldini (23/23), Neuer (21/21) y Maradona (21/21), también se ha encumbrado como el cuarto futbolista de la competición con al menos 20 encuentros disputados y todos ellos como titular. Por si fuera poco, su tanto a Portugal le sirvió para superar a Suker como máximo goleador (7) de Croacia en el torneo y a Olic como el más veterano del país.
“Duele. Es una enorme decepción. Pero la vida continúa”, expresó tras la eliminación contra Portugal una década después de lo sucedido en la Euro 2016 un Ivan Perisic que, eso sí, prometió seguir “mientras esté sano y pueda marcar la diferencia” y que hará “todo lo posible por mantenerse en forma”. Poco a poco, Croacia ha ido dando entrada a su nueva generación: Stanisic, Gvardiol, Vuskovic, Petar y Luka Sucic, Baturina… Pero, hasta que las piernas, el corazón y la cabeza no le digan basta, seguirá sosteniendo el fuerte.



