Haaland es el ‘fichaje’
Los siete goles en el Mundial con Noruega y su personalidad agradable y cariñosa le convierten en el jugador más codiciado del planeta.
Un futbolista fuera de serie, como demuestran sus datos en el Mundial. Lleva 7 goles en 5 partidos con Noruega, ha conducido a su país a cuartos de final tras eliminar ni más ni menos que a Brasil y bate todo tipo de récords y marcas personales. Nunca antes un jugador había llegado a la cifra de goles que él lleva en su debut salvo Gerd Müller en 1974. A ese nivel de delanteros históricos se le equipara ya.
La imagen de Haaland con el bombo en la mano llevando el peso del Viking Row (las paladas de remo noruegas) indica también que no pierde sus raíces ni rehúye ser el foco de atención más allá de sus goles. Haaland cae bien, tiene detalles que le hacen ser respetado por los rivales, es activo y simpático en redes, cercano con la gente, educado con la prensa y aparentemente normal en sus actitudes, como se ha visto durante el Mundial cuando fue a Times Square como un turista más o cuando se vistió de tejano en Dallas.
Lo más importante es que con sus goles sigue llamando la atención del mundo. Las cifras con Noruega son mareantes. Lleva 62 goles en 54 partidos, a más de uno de media, una absoluta locura que se suma a los 297 logrados en su carrera con City (162), Dortmund (86), Salzburgo (29) y Molde (20) anteriormente en los 364 encuentros disputados entre todos sus equipos de primera categoría. La suma entre clubes y selección es una barbaridad: 359 goles en 418 partidos. Es decir, 0,85 por encuentro. Simplemente salvaje. Simplemente Haaland.


