GP Gran Bretaña F1 ¡Los Mercedes caen y el Mundial se vuelve loco!
Antonelli podía vencer y Russell peleaba por el podio cuando los dos coches sufrieron problemas de diversa índole
MarcaEl Mundial es una locura. Y hay mucha Fórmula 1 por delante pese a que parece que existen candidatos con un poco más (normalmente mecánico) que el resto. Se lo pueden aplicar los Mercedes, que vivieron un domingo negro en Gran Bretaña cuando soñaban con otro triunfo más. Tanto Kimi Antonelli, líder del campeonato, como George Russell sufrieron problemas mecánicos que animan el campeonato.
Primero sufrió el británico. Si el británico dijo tras la victoria en el Gran Premio de Austria y el recorte a su compañero Kimi Antonelli -que también había roto en Barcelona- que iba encontrándose como es él de verdad, en Silverstone regresan los fantasmas. Unos que le hacen perder más puntos, aunque no tantos como parecía. Su situación fue extraña, pues Mercedes encontró algún dato anómalo con sus neumáticos.
“Tienes un pinchazo lento”, decían. No provocó que Russell entrase de inmediato y pasó una vuelta en pelea con Hamilton y Verstappen. “Decidme como van las presiones”, lanzaba por su intercomunicador mientras se enzarzaba en la batalla. Pero no duró mucho. Pocas curvas después de su petición, Mercedes pidió a Russell que entrase.
El drama de Antonelli
Pero no fue el único drama. Pocas vueltas después y con Antonelli cazando a Leclerc por la victoria, el Mercedes del italiano se quedó tirado. Pisó el piano en Copse y se rompió una de las entradas de aire en el lateral del coche. “Creo que he roto la suspensión”, decía a su equipo. Pero fue un problema aerodinámico que reventó el coche. Caía, de golpe y porrazo, fuera de cualquier opción y una victoria tornó en su segundo gran problema de la temporada.
El Mundial vive. Porque Antonelli pudo pensar en terminar, pero la brecha de puntos será grande, además de ser investigado al vulnerar los límites de pista. Con Ferrari volando hacia la victoria, Hamilton perfilándose para quedar a 30 puntos de renta y Leclerc volando en una de sus mejores carreras. La Fórmula 1 es así y ni Mercedes, con sus trucos y un mejor coche, está libre de sufrir. La nueva era de la clase reina tiene esos problemas.



