El precio de Julián se dispara
Su golazo salvador para Argentina en la prórroga ante Suiza vuelve a revitalizarle tras unos meses de zozobra. El Atlético pide 150, el Barcelona ofrece menos.
Su grito en la celebración lo dice todo. Era un momento que el delantero del Atlético necesitaba como el comer. “Fue un desahogo. Sabíamos que iba a ser un partido difícil, complicado. Con uno más por momentos costó un poco más, pero bueno, lo importante es que se ganó. Siempre se habla mucho de las redes, pero nosotros estamos enfocados en nosotros mismos. Hay que saber sufrir, todos los partidos de un Mundial son así. Lionel Messi es un monstruo, el mejor de la historia, no quedan palabras para describirlo. Quedan dos partidos más y vamos a ir por todo”, dijo.
Después de empezar aquejado de una lesión y con molestias en el tobillo, entró en el equipo poco a poco hasta hacerse con la titularidad. Aún así, le había costado ser él mismo. No estaba viendo portería ni se estaba sintiendo cómodo. Además, todo se enrareció con aquellas declaraciones tras el primer partido en las que dijo que lo mejor para todas las partes es buscar una transferencia", en alusión a una hipotética salida del Atlético.
Los focos recayeron sobre él. También el peso de su precio, altísimo. Pero la Araña tiene algo que le distingue del resto y por lo que el Atlético lo quiere retener y el Barcelona, fichar. La suya es una capacidad para decidir partidos y marcar goles imposibles que le convierte en uno de los delanteros más cotizados del mundo. En Argentina no tienen dudas; en Europa tampoco debería existir ese debate. Jugadores así hay muy pocos.


