El Mundial revoluciona la forma de vender el deporte
Eventos como el torneo de selecciones recién finalizado dejan novedades que ya se instalan en la sociedad, desde precios dinámicos a experiencias digitales.
El mundo del fútbol evoluciona a toda velocidad con múltiples innovaciones tecnológicas que buscan mantener la carrera vertiginosa a la evolución de la sociedad, de los aficionados y de los clubes y dirigentes que buscan optimizar sus beneficios.
El Mundial, el mayor torneo de fútbol en todo el planeta, sirve como ejemplo para observar los cambios que poco a poco llegan para quedarse en eventos de este tipo. Robson Oliveira, socio fundador de FutebolCard, cuenta para Diario As su opinión sobre cómo comienza a ser y será la forma de vivir y acceder a un campeonato de este tipo desde ahora y en adelante.
Robson Oliveira sobre la transformación deportiva
“Durante décadas, la experiencia del aficionado fue relativamente sencilla: comprar una entrada, ir al estadio, ver el partido y volver a casa. Hoy, este modelo ya no satisface las expectativas de un público cada vez más conectado y exigente, acostumbrado a experiencias digitales integradas en diferentes sectores de la economía.
Las últimas ediciones de la Copa Mundial han contribuido a consolidar una transformación que ya estaba en marcha en el fútbol. Herramientas como Fan ID, modelos de precios dinámicos, experiencias digitales integradas y soluciones de personalización han adquirido un papel central en la relación entre clubes y aficionados. Más que tendencias, estos recursos representan ahora los pilares de un nuevo modelo de negocio, basado en la capacidad de comprender y acompañar al aficionado a lo largo de toda su experiencia.
Robson Oliveira, socio fundador de FutebolCardLa experiencia comienza mucho antes del día del partido y continúa después del pitido final. La compra de entradas, los programas de membresía para aficionados, el merchandising oficial, las actividades promocionales y el acceso al estadio se han integrado en un único ecosistema relacional, capaz de conectar a clubes, aficionados y patrocinadores de forma mucho más eficiente.
La tecnología desempeña un papel fundamental en esta transformación. Soluciones como la biometría facial, el control de acceso inteligente y las plataformas digitales integradas permiten reducir las colas, aumentar la seguridad y ofrecer una experiencia más fluida al público.
Un ejemplo más sencillo sería la tarificación dinámica, que ya se ha utilizado en grandes eventos deportivos, incluyendo la Copa Mundial de 2026, permitiendo ajustar los precios según la demanda y optimizar la ocupación del estadio. La lógica es simple: utilizar información en tiempo real para ofrecer una experiencia más eficiente al aficionado y, al mismo tiempo, aumentar el potencial de ingresos de los organizadores.
Asimismo, las soluciones tecnológicas pueden generar datos valiosos que ayudan a los clubes a comprender mejor a sus aficionados y a tomar decisiones más acertadas. Este conocimiento abre la puerta a modelos de marketing y de interacción más sofisticados. Al igual que en otros sectores, como la aviación, la hostelería y el entretenimiento, el fútbol está empezando a utilizar la inteligencia de datos para personalizar ofertas, segmentar campañas y crear experiencias más relevantes para diferentes perfiles de consumidores.
Otro aspecto importante de esta transformación reside en la capacidad de generar valor más allá de los 90 minutos de juego. Cuanto mejor comprendan los clubes los hábitos, preferencias y comportamientos de sus aficionados, mayores serán las oportunidades para desarrollar campañas dirigidas, crear beneficios personalizados y ofrecer activaciones más relevantes para los patrocinadores. El resultado es una relación más estrecha entre todas las partes involucradas, fortaleciendo el vínculo con los aficionados y ampliando las posibilidades de monetización a lo largo de la temporada.
Esta evolución representa un cambio de mentalidad para todo el mercado. La entrada deja de ser una simple transacción o el destino final del viaje del aficionado para convertirse en el punto de partida de una relación continua. El fútbol está experimentando una transformación estructural que va mucho más allá de la tecnología, y que exige a los clubes y organizaciones deportivas comprender a sus aficionados con mayor profundidad a lo largo de toda su experiencia. Quienes logren crear experiencias relevantes antes, durante y después de los partidos estarán mejor preparados para formar comunidades comprometidas, fortalecer los programas de fidelización, aumentar los ingresos y generar valor sostenible para los aficionados, los patrocinadores y la propia empresa“.


