El Comando Central de EEUU completó la octava ola de ataques contra Irán tras la muerte de dos soldados
Las fuerzas del CENTCOM lograron bombardear instalaciones militares iraníes de vigilancia costera y defensa aérea, capacidades marítimas y depósitos de misiles y drones tras indicar que el objetivo fue “castigar rápidamente” a la Guardia Revolucionaria por los ataques del viernes en Jordania
Estados Unidos completó la octava serie de bombardeos aéreos en la madrugada del domingo contra objetivos militares en Irán, tras reportar las primeras muertes de militares estadounidenses desde la reanudación de las hostilidades con la república islámica semanas atrás. El Comando Central de EEUU (CENTCOM) informó que “las fuerzas estadounidenses comenzaron a lanzar nuevos ataques aéreos” contra la república islámica por orden del presidente Donald Trump.
Según el cuerpo militar, “estos ataques tienen como objetivo reducir aún más la capacidad de Irán de amenazar la navegación comercial en el estrecho de Ormuz y castigar rápidamente a las fuerzas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica que lanzaron ataques contra militares estadounidenses en Jordania anoche”.
Cinco horas más tarde, el CENTCOM comunicó que durante la octava noche consecutiva de ataques, EEUU logró bombardear instalaciones de vigilancia costera y defensa aérea, capacidades marítimas y depósitos de misiles y drones iraníes, “continuando así el debilitamiento de las capacidades militares de Irán”.
“Los recursos militares estadounidenses también atacaron a las fuerzas de la Guardia Revolucionaria Islámica que lanzaron ataques contra militares estadounidenses en Jordania el 17 de julio. Más de 50.000 hombres y mujeres estadounidenses uniformados operan en todo Medio Oriente. Permanecen en estado de máxima vigilancia, concentrados, letales y listos para la acción", agregó vía X.
Las agencias de prensa iraníes Mehr y Tasnim informaron sobre bombardeos estadounidenses en Sirik, un puerto ubicado frente a la vía marítima estratégica, en el sur del país. La agencia oficial Irna reportó un “ataque militar enemigo estadounidense cerca de Hajiabad”, en la provincia de Hormozgán.
El sábado, el CENTCCOM había confirmado la muerte de dos militares estadounidenses y la desaparición de un tercero tras “ataques con misiles y drones iraníes” ocurridos el viernes en Jordania. Se trata de las primeras bajas estadounidenses desde que la guerra, iniciada el 28 de febrero con la ofensiva israeloestadounidense contra Irán, se reactivó tras el alto el fuego de abril. Desde el inicio del conflicto, el número de militares estadounidenses muertos asciende a 16.El líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, envió una advertencia a Washington: “Ahora que el enemigo estadounidense busca incitar a la guerra (...) debe saber que la querida nación iraní y el frente de la resistencia tienen lecciones inolvidables que ofrecerle”. Además, afirmó que “la violación repetida” del memorándum de entendimiento “ha demostrado una vez más a todos que la firma del presidente estadounidense no vale nada”.
Teherán anunció el sábado ataques contra una base aérea utilizada por Estados Unidos en Jordania, así como instalaciones militares e infraestructuras civiles en Kuwait y Baréin, país que alberga una base naval estadounidense.
Las autoridades de Kuwait comunicaron daños graves en una instalación petrolera, un incendio y el cierre de varias unidades de producción en una central eléctrica y de desalinización de agua. Otra planta similar resultó dañada el día anterior.
El Consejo de Cooperación del Golfo condenó los ataques iraníes contra infraestructuras civiles y los calificó como “crímenes de guerra”. Ali Mahmoud, empleado egipcio de una proveedora eléctrica kuwaití, señaló: “El miedo a posibles cortes de electricidad es evidente, a la vista de los llamamientos generales a reducir el consumo y apagar los aparatos no esenciales”.

En Irán, las autoridades de Hormozgán aseguraron que los ataques estadounidenses destruyeron una estación de bombeo de agua de mar y un transformador eléctrico de una planta de desalinización.
Los bombardeos coinciden con incidentes marítimos en el estrecho de Ormuz. Irán había reabierto esta vía estratégica tras el acuerdo de paz, pero el tránsito marítimo se encuentra prácticamente paralizado. Antes de la guerra, casi una quinta parte del comercio global de hidrocarburos cruzaba el estrecho. Tras el nuevo bloqueo impuesto por Teherán, Washington restableció el bloqueo a los puertos iraníes.
Los Guardianes de la Revolución advirtieron que los ataques “continuarían hasta que vuelva la calma a la costa sur y al estrecho de Ormuz”.


