El cansancio mental reescribe las prioridades del cerebro sin que la persona lo advierta, afirma un estudio
Un equipo de Johns Hopkins escaneó, mediante resonancia magnética, a 28 voluntarios y halló un mecanismo preciso por el que el agotamiento mental reduce la disposición a afrontar retos, incluso cuando ofrecen mayores recompensas
Infobae
La fatiga cognitiva altera cómo el cerebro evalúa el esfuerzo y la recompensa al tomar decisiones. Un equipo de la Universidad Johns Hopkins y el Instituto Kennedy Krieger identificó dos regiones cerebrales cuya interacción predice si una persona elegirá una opción más exigente o preferirá una más simple.
La pregunta que guió el trabajo fue cómo el cerebro integra el cansancio mental al tomar decisiones que implican esfuerzo. Un estudio publicado en The Journal of Neuroscience da respuesta a esa incógnita. Según explicó Vikram Chib, profesor asociado de ingeniería biomédica en la Universidad Johns Hopkins y autor principal, el equipo buscó inducir fatiga cognitiva, observar cómo cambiaban las elecciones de las personas e identificar las zonas del cerebro implicadas.
El hallazgo también tiene implicaciones para condiciones médicas como la depresión, el COVID prolongado y la esclerosis múltiple, caracterizadas por niveles de agotamiento mental que exceden lo cotidiano.

Qué mostró el escáner cerebral
Para responder esa pregunta, el equipo monitoreó la actividad cerebral de 28 participantes mediante resonancia magnética funcional, una técnica que mide cambios en el flujo sanguíneo del cerebro y permite inferir qué regiones están activas en cada momento. Los voluntarios realizaron pruebas de memoria de trabajo, la capacidad de retener y manipular información de forma simultánea en la mente, con distintos niveles de dificultad.
Luego debían elegir entre una tarea fácil con un premio de un dólar o una tarea difícil que podía rendir hasta ocho dólares. A medida que avanzaba la fatiga, los participantes elegían cada vez con menos frecuencia la opción más demandante, incluso si era la más redituable.

Las dos regiones implicadas
El mecanismo identificado involucra dos zonas cerebrales. La primera es la corteza prefrontal dorsolateral, una región ubicada en la parte frontal del cerebro que interviene en la memoria de trabajo y la toma de decisiones. La segunda es la ínsula anterior derecha, una estructura situada hacia el centro-derecho del cerebro cuya función es monitorear el estado interno del organismo, incluida la percepción de fatiga.
A medida que los participantes completaban tareas cada vez más agotadoras, la corteza prefrontal dorsolateral enviaba señales de intensidad creciente hacia la ínsula anterior derecha. Esa mayor conectividad entre las dos regiones predijo con consistencia una menor disposición a elegir la tarea más difícil.
Dicho de otro modo, cuanto más se comunicaban ambas zonas, más probable era que la persona eligiera el camino de menor esfuerzo. Según detalla el estudio, los valores relacionados con el esfuerzo elegido quedaban representados en la ínsula, mientras que la corteza prefrontal aportaba la información sobre el nivel de cansancio acumulado.

Qué implicaciones tiene el hallazgo
Chib señaló en el artículo publicado en Scientific American que esas señales de fatiga probablemente evolucionaron como un mecanismo de protección para evitar que el organismo lleve sus recursos cognitivos y físicos al límite. Cuando esas señales se amplifican, el costo percibido de seguir esforzándose también aumenta.
Según indicó el investigador en el mismo artículo, las personas con depresión podrían procesar la fatiga cognitiva de un modo diferente al tomar decisiones. La identificación de los circuitos neuronales involucrados en el esfuerzo cognitivo abre la posibilidad de desarrollar medicamentos y terapias que actúen sobre esas vías cerebrales específicas en cuadros como la depresión, el COVID prolongado o la esclerosis múltiple.
El estudio también ofrece una perspectiva sobre los factores que pueden moderar el efecto de la fatiga. La investigación sugiere que conocer la importancia de una actividad o encontrarla interesante puede impulsar a las personas más allá de ciertos umbrales de cansancio. Reencuadrar mentalmente el valor de una tarea, entender por qué importa, actuaría como contrapeso frente a las señales de agotamiento que el cerebro genera de manera automática.


