Crece el riesgo de que Yemen quede atrapado en la guerra regional tras la escalada entre los hutíes y Arabia Saudita
El intercambio de ataques entre los rebeldes respaldados por Irán y Riad reactivó las tensiones en un país que aún intenta recuperarse de una década de guerra civil
InfobaeLa frágil tregua que ha reducido la violencia en Yemen desde 2022 enfrenta su mayor desafío en años después del intercambio de ataques entre los rebeldes hutíes y Arabia Saudita, un episodio que incrementó el riesgo de que el país vuelva a convertirse en un escenario de la confrontación regional vinculada a la guerra entre Irán y Estados Unidos e Israel. Los recientes enfrentamientos reavivaron las preocupaciones sobre la posibilidad de que un conflicto más amplio termine arrastrando nuevamente a Yemen a una guerra de gran escala.
Las tensiones estallaron el lunes, cuando los hutíes lanzaron misiles y drones contra el aeropuerto internacional de Abha, en el sur de Arabia Saudita. El grupo afirmó que la ofensiva fue una respuesta a un ataque contra la terminal internacional de Saná, controlado por los insurgentes, que atribuyó a Riad. No se reportaron víctimas, pero se trató del incidente más grave entre ambas partes desde la entrada en vigor de la tregua promovida por la ONU.
El origen inmediato de la crisis estuvo relacionado con un vuelo procedente de Irán. Según los hutíes, la aeronave transportaba a una delegación que regresaba de Teherán tras asistir al funeral del ex líder supremo iraní Ali Khamanei. Los rebeldes sostuvieron que el aeropuerto de Saná fue atacado para impedir el aterrizaje del avión, que finalmente fue desviado hacia otro destino.

El presidente del Consejo Presidencial de Yemen, Rashad al Alimi, ofreció una versión diferente. Afirmó que el Gobierno rechazó una solicitud iraní para autorizar el regreso de la delegación y acusó a los hutíes de recibir ese vuelo "fuera de los marcos legales y soberanos que regulan la aviación civil“.
Más allá del incidente aéreo, especialistas consideran que el episodio refleja una disputa más profunda por el control del espacio aéreo yemení. Desde 2015, la coalición encabezada por Arabia Saudita mantiene restricciones sobre el tráfico aéreo y marítimo hacia las zonas controladas por los hutíes. Para los rebeldes, establecer vuelos directos con Irán representa una forma de reducir esas limitaciones; para el Gobierno reconocido internacionalmente y Riad, supone un desafío a la autoridad sobre el espacio aéreo del país.
Ahmed Nagi, analista del International Crisis Group, sostuvo que el enfrentamiento no se explica únicamente por el vuelo iraní. "Los hutíes estaban poniendo a prueba una nueva línea roja. Si hubieran tenido éxito, podrían haberse sentido más envalentonados, aumentar sus exigencias y tratar de cruzar otras líneas rojas“, afirmó.
La posibilidad de que el conflicto regional termine involucrando nuevamente a Yemen preocupa a los analistas debido a la situación interna del país. Después de más de una década de guerra civil iniciada en 2014, Yemen continúa dividido entre el norte, controlado por los hutíes, y las zonas administradas por el Gobierno reconocido internacionalmente. El conflicto dejó cientos de miles de muertos y desencadenó una de las crisis humanitarias más graves del mundo, según Naciones Unidas.

El analista político yemení Abdel-Bari Taher advirtió que las actuales condiciones favorecen una nueva escalada. "La región se encuentra ahora en un estado de confrontación total. Yemen ofrece un entorno propenso al conflicto porque está dividido entre milicias enfrentadas y carece de un control pleno sobre sus espacios marítimo y aéreo“, señaló.
Los hutíes aseguraron haber derribado un dron saudita
En medio del aumento de las tensiones, el portavoz militar hutí, Yahya Saree, afirmó este martes que el grupo derribó un dron de reconocimiento operado por Arabia Saudita en la provincia de Al Bayda, en el centro de Yemen.
En un comunicado, Saree aseguró que sus combatientes "lograron derribar un aparato de reconocimiento enemigo saudita ‘Wing Loong II’ mientras realizaba misiones hostiles esta madrugada sobre la gobernación de Al Bayda“.
El anuncio se produjo un día después de los ataques con misiles y drones contra el aeropuerto de Abha y constituye un nuevo episodio en la escalada entre ambas partes. Aunque el presidente del Consejo Presidencial yemení aseguró haber pedido contención para evitar que la confrontación se amplíe, el intercambio de acciones militares puso bajo presión la tregua alcanzada en 2022 y reactivó el temor de que Yemen vuelva a quedar atrapado en una guerra regional de mayor alcance.


