Crece el escándalo en Senegal: fiestas y un seleccionador sin contrato
Se denuncian celebraciones privadas y gastos extravagantes protagonizados por funcionarios de la delegación. Pape Thiaw disputó el partido contra Noruega poco después de firmar.
As
En Senegal no cesan los escándalos. La eliminación del combinado africano a manos de Bélgica ha terminado por convertir todo en un infierno. Primero fue la decisión de Pape Gueye de renunciar a la selección nacional. Posteriormente, y con el paso de las horas, están saliendo a la luz escándalos relacionados con los funcionarios de la delegación senegalesa. Fiestas privadas sin permiso, botellas de alcohol, gastos extravagantes e invitados que nada tenían que ver con la concentración. Y por si todo esto fuera poco, Pape Thiaw no tenía contrato a pocas horas de disputar el cruce contra Noruega en fase de grupos. Situación surrealista.
Ojalá la caída de Senegal solo hubiera sido dentro del campo. Con el paso de las horas y tras la renuncia de un jugador central del combinado nacional como Gueye, se están conociendo una serie de acontecimientos que no hacen más que alimentar en sobremanera el clima que tensión que se está viviendo en el fútbol senegalés. Al parecer, la concentración de la delegación se convirtió de manera progresiva en un espacio para fiestas, reuniones privadas y escándalos a plena luz del día.
Los futbolistas fueron testigos en numerosas ocasiones de cómo hubo funcionarios que invitaban a creadores de contenido y amigos para celebrar encuentros con botellas de alcohol, regalos caros y gastos de lo más extravagantes. Por lo que publica el medio africano Sport News Africa, el personal del hotel se llegó a quejar en incontables ocasiones del ruido generado por estos trabajadores. Todo mientras los jugadores estaban compitiendo y entrenando para los encuentros del Mundial.
Pape Thiaw, seleccionador de SenegalAlbert GeaAnte la desgana y la irresponsabilidad de los miembros del staff, muchos futbolistas tuvieron que hacer frente a sus necesidades por su cuenta. Algunos, según medios africanos, llegaron a pedir comida rápida al hotel. Surrealismo puro y duro. Pero esto no queda ahí. El seleccionador nacional, Pape Thiaw, no tenía contrato en vigor a pocas horas del choque de fase de grupos contra Noruega. Tuvo que firmarlo instantes antes de viajar al estadio para no caer en un escándalo que, de haber sucedido, hubiera sido terrible para las aspiraciones del conjunto en el torneo.
Las redes sociales arden y los aficionados senegaleses se sienten avergonzados por el comportamiento de los ‘profesionales’ que trabajan en la selección. Se espera que hablen más futbolistas y que la federación saque un comunicado oficial para calmar las aguas y dar explicaciones. Mientras tanto, Senegal está viendo el Mundial por televisión a consecuencia de su caída deportiva y, en gran parte, por el desgaste provocado por su verguenza institucional.


