Chute de realidad para Messi
Dos planetas completamente antagónicos se cruzarán este viernes en Miami en el Mundial. Cabo Verde contra Messi. La cenicienta de los dieciseisavos contra una de las mayores leyendas del torneo.
Así lo propicia la ampliación a 48 selecciones desde este Mundial, el lugar mágico en el que un conjunto remoto de islas africanas puede mirar de tú a tú al mismísimo Messi. Al futbolista que ganó ocho Balones de Oro tratará de frenarle en el Hard Rock Stadium la defensa que conforman Pina-Pico Lopes-Borges-Lopes Cabral. Maravilloso.
El jugador cuya fortuna se estima en más de 1.000 millones frente al país cuyo producto interior bruto es solo cinco veces esa cifra. El futbolista con 500 millones de followers en Instagram ante el país cuya cuenta oficial sólo tiene 60.000. El fútbol y el Mundial son tan grandes que, tras su exhibición ante España en el debut, el portero Vozinha pasó de 50.000 a 17 millones de seguidores en un boom en redes sociales que no tiene comparación en los últimos años. Aun así, suma 25 veces menos que el crack argentino.
Sólo Messi acumula 202 partidos con la selección argentina, mientras que Cabo Verde en su historia jugó 244, apenas un puñado de ellos más, desde el primero oficial en 1978. Messi ha disputado seis Mundiales y ha ganado uno, mientras que Cabo Verde ni siquiera ha participado en tantas Copas de África (4) como Mundiales el astro argentino.
Contraste
En definitiva, pocos partidos de la Copa del Mundo fueron tan desiguales anteriormente en la historia como este. Es el debut de los caboverdianos en la mejor competición de selecciones del planeta y es, a su vez, la participación número 19 de la Albiceleste, que además logró tres estrellas incluyendo la última que le distingue como actual campeón. Las grandes leyendas Kempes, Maradona y Messi encuentran su contrapunto en Cabo Verde en Ryan Mendes, que no pasó del Lille.
Los Tiburones Azules están situados en el puesto 67 del ranking FIFA, mientras que los argentinos acechan a Francia desde la segunda posición. Unos soñaban con estar presentes algún día en un Mundial y otros con ganarlo de nuevo como hicieron en Qatar gracias a Messi. La magia del fútbol prepara un partido que entrará en la historia, el del mejor jugador de siempre ante la selección de la que nadie había escuchado antes hablar. Las antípodas de este juego reunidas en un mismo césped.


