Alta tensión en Francia

El Mundial deja grietas abiertas que se acrecentaron antes de la semifinal contra España. Mbappé tuvo que tirar del carro para negociar acuerdos.

Andrés Onrubia
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La selección francesa sigue siendo el epicentro de disputas internas que han salido a la luz después de la finalización del Mundial. Según un informe detallado por L’Équipe, las tensiones se recrudecieron antes y durante la Copa del Mundo, el último torneo de Didier Deschamps como seleccionador de la tricolor. De hecho, el ya extécnico de Les Bleus declaró, tras perder 6-4 contra Inglaterra, en el partido por el tercer y cuarto puesto, que dejaba el cargo debido a un “clima irrespirable” a nivel interno.

El periódico francés detalla algunas de las tensiones que se produjeron durante el Mundial. La primera de ellas se originó por una entrevista de Phiippe Diallo, presidente federativo, quien, antes de que arrancara la competición, aseguró que “ya conocía el nombre del futuro seleccionador”. Esas palabras, que después rectificó en una comparecencia pública, apostillando que lo hizo “sin mala intención”, no gustaron en absoluto al cuerpo técnico de Les Bleus.

La Federación ha estado en el punto de mira de todas las polémicas. Mbappé, de hecho, tuvo que negociar directamente para conseguir un tratamiento de crioterapia para combatir la ola de calor extrema en Estados Unidos durante el Mundial. A ello hay que añadirle otros episodios, como el precio de las habitaciones para las familias. En primera instancia se habían acordado 600 euros por habitación, cifra que ascendió a 900 una vez instalada la selección francesa en Boston.

Otra de las tensiones la originó un viaje que organizó la Federación Francesa de Fútbol antes del partido contra Noruega en la fase de grupos (4-1 para Francia). El órgano federativo desembolsó 120.000 euros para llevar a 13 miembros del Comité (Comex), en un vuelo business en el que se confirmó que había asientos libres para familiares de los jugadores. Y no solo eso, ya que después, tal y como detalla L’Équipe, en el hotel en el que pernoctaron los miembros de la Federación y las familias los menús eran diferentes, siendo de más calidad para los primeros respecto a los segundos.

Mbappé no solo tuvo que encarar el problema de la crioterapia. También emplazó a Phiippe Diallo, presidente federativo, para negociar las primas y el número de entradas para cada familia. “Presidente, este es su primer Mundial; para mí, el tercero. ¿De verdad se piensa que unos octavos o unos cuartos de final no tienen valor?“, le dijo a la cara al máximo dirigente del fútbol francés, que pretendía que las primas únicamente serían abonadas en el caso de que la selección francesa certificara la clasificación a las semifinales del Mundial, cuando antes de su gestión los jugadores recibían emolumentos una vez logrado el pase a los octavos.

Mbappé se salió con la suya por partida doble. Consiguió aumentar de seis a ocho el número de entradas por familiar en el Mundial y también renegoció al alza las primas. El último de los conflictos concernió a Mohamed Sanhadji, jefe de seguridad de Francia desde 2004. El oficial fue jubilado de manera anticipada tras recibir una donación en 2022 por parte de Kylian Mbappé. Muy apreciado por los jugadores, nadie entendió que, antes del comienzo del Mundial, el 29 de mayo, la FFF publicara una oferta de empleo para reemplazarle. Este clima de tensión ha provocado, entre otras cosas, que Deschamps decline un homenaje por su labor realizada como seleccionador durante 14 años y que la Federación quede muy mal parada durante la Copa del Mundo.

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