Uzbekistán 1-3 Colombia / Mucho 'Lucho' para tan pocos lobos

La selección cafetera logra imponerse 3-1 frente a Uzbekistán en el debut mundialista

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El mítico Estadio Azteca de la Ciudad de México se vistió de gala para albergar el cierre de la primera jornada de la Copa del Mundo 2026. Sobre el césped del imponente azteca se citaron dos realidades diferentes: la debutante Uzbekistán, comandada desde el banquillo por el histórico Fabio Cannavaro —campeón del mundo en 2006—, y una Selección Colombia que buscaba regresar por la puerta grande a la cita orbital tras su dolorosa e inesperada ausencia en Qatar 2022.


El combinado cafetero, bajo la dirección técnica del argentino Néstor Lorenzo, saltó a la cancha con la enorme obligación de revalidar el exitoso proceso que lo llevó a registrar un histórico invicto de más de 20 partidos. Aquella brillante racha, que incluyó resonantes victorias ante potencias de la talla de Alemania, España y Brasil, tuvo su punto más alto al alcanzar la final de la Copa América 2024 y sellar el boleto mundialista en la tercera posición de las exigentes Eliminatorias Sudamericanas, superando en la tabla a escuadras históricas como Uruguay y el propio conjunto brasileño.

Puerta rompe los pronósticos de Lorenzo

La gran narrativa en la previa de este debut se trasladó de inmediato al césped del imponente Coloso de Santa Úrsula con una auténtica sorpresa en la alineación titular: la inclusión de Gustavo Puerta. El talentoso mediocampista del Racing de Santander le ganó la intensa pulseada a Richard Ríos para adueñarse de la primera línea de volantes junto a Jefferson Lerma, una audaz apuesta con la que la Selección Colombia inició el compromiso buscando imponer su jerarquía y ritmo de juego desde el primer minuto del silbato inicial.

El arranque del compromiso en el Azteca mostró a una Colombia dueña de la iniciativa, aunque con serias dificultades para encontrar profundidad durante los primeros diez minutos ante un bloque asiático sumamente ordenado. De hecho, Uzbekistán logró inquietar temprano de la mano de su escurridizo Abbosbek Fayzullaev, quien se convirtió en una auténtica pesadilla por la banda y provocó una tempranera tarjeta amarilla para Johan Mojica apenas en el minuto 7 de juego.

El despertar del guajiro y el golazo de Muñoz

Ante el férreo marcaje que hizo desaparecer a Luis Díaz en el amanecer del encuentro, Jhon Arias se echó el equipo al hombro jugando por dentro en funciones de enganche para filtrar balones con peligro, teniendo en sus pies la opción más clara del inicio. En esa labor de resistencia y claridad destacó también Gustavo Puerta, impecable en la recuperación y pulcro en el primer pase de ataque, sumado a las proyecciones libres de un Daniel Muñoz que hacía daño explotando el carril derecho.

La fisonomía del partido cambió radicalmente sobre la media hora de juego, justo cuando Luis Díaz decidió encender las turbinas y tomar el protagonismo. El desespero uzbeko por detener al guajiro se hizo evidente en el minuto 33, cuando el defensor Abdukodir Khusanov vio la tarjeta amarilla tras cometerle una falta peligrosísima al extremo del Liverpool. Apenas instantes después, el propio 'Lucho' rozó la apertura del marcador con una brillante acción individual que culminó en un potente disparo cruzado que se estrelló rebeldemente en el poste.

Esa jugada consolidó el dominio absoluto de la tricolor y fue el preludio del desahogo cafetero: en el minuto 40, Díaz frotó la lámpara  y sacó un centro preciso para Daniel Muñoz, quien rompió el espacio, se desmarcó a la perfección y firmó un auténtico golazo de tres dedos con el exterior del botín, enviando a Colombia al descanso con una merecida ventaja.

Desatención tricolor y el rugido asiático

El arranque del complemento mostró la peor cara de la tricolor. Colombia saltó al terreno de juego excesivamente pasiva, un pecado de desconcentración que Uzbekistán no tardó en facturar. En el minuto 60, el goleador Eldor Shomurodov sacó un potente remate que Camilo Vargas logró atajar en primera instancia, pero el destino jugó en contra: el balón impactó en el vertical y el rebote quedó servido en bandeja de plata para que Abbosbek Fayzullaev, el mejor hombre de la escuadra asiática, cabeceara a placer para firmar el transitorio 1-1.

Lejos de venirse abajo por el mazazo, la reacción colombiana fue inmediata y llegó gracias a la osada apuesta de Néstor Lorenzo. Solo cinco minutos después del empate, en el 65', Gustavo Puerta justificó plenamente su titularidad al protagonizar una recuperación imperial en la salida rival; el juvenil habilitó con precisión quirúrgica a Luis Díaz, quien desenfundó un remate cruzado letal para batir al guardameta y desatar la locura colectiva de la marea amarilla en las gradas del Azteca. 

A partir de allí, el partido se convirtió en un vibrante ida y vuelta donde Jefferson Lerma rozó el tercero con un remate que pegó en la malla exterior, mientras que Uzbekistán acarició la igualdad con un zapatazo de Otabek Mozgovoy desde fuera del área que paso cerca del ángulo superior derecho de Vargas.

Agonía, sentencia y tarea para Lorenzo

La agonía y el sufrimiento se extendieron hasta el último suspiro del tiempo de reposición, donde la frescura de los emergentes terminó por liquidar el pleito. El ingresado Juan Camilo 'Cucho' Hernández luchó y ganó un balón imposible en la banda derecha para sacar un centro medido al corazón del área, donde Jaminton Campaz apareció libre de marca para conectar un testarazo certero que decretó el 3-1 definitivo.

Todavía quedó tiempo para un último susto con un remate de Karimov que se estrelló en el palo, confirmando un triunfo trabajado pero sufrido. Aunque los tres puntos cosechados por los cafeteros son de oro para arrancar con pie derecho, el cuerpo técnico tendrá que trabajar intensamente para corregir esas peligrosas desatenciones cuando el equipo se encuentra en ventaja si verdaderamente aspira a llegar lejos en el torneo más importante del planeta.

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