Uruguay - España / Un partido de cinco estrellas

Uruguay luce cuatro pese a tener solo dos Mundiales y España una. Un empate puede bastar a La Roja para ser primera. Valverde, gran apuesta de Bielsa.

Héctor Martínez
As
Escribía Eduardo Galeano: “Como todos los uruguayos, quise ser jugador de fútbol. Yo jugaba muy bien, era una maravilla, pero solo de noche, mientras dormía: durante el día era el peor pata de palo que se ha visto en los campitos de mi país”. Esa es una de las muchas joyas que esconde el libro El fútbol a sol y sombra, una muestra más del talento del autor montevideano. Si hoy viviera, seguramente pensaría lo que buena parte del aficionado a la Celeste: que hay demasiados pata de palo en una selección que esta noche se enfrenta a España en el cierre de la primera fase del Mundial.


Uruguay, con dos puntos en dos partidos, necesita ganar para seguir viva; a La Roja, la victoria y el empate (salvo que Cabo Verde venza a Arabia Saudí por más de cuatro goles) le dan el pase a dieciseisavos como primera de grupo. Uruguay se aferra a Valverde y a las cuatro estrellas que lucen junto a su escudo pese a haber ganado solo dos Mundiales. ¿Y esas cuentas? Orgullo patrio se le llama a eso.

Y es que todo uruguayo sabe que esas cuatro estrellas están bien cosidas en la camiseta. Más que eso. La justificación es la siguiente: dos son por los Mundiales conquistados en 1930 y 1950, mientras que las otras dos corresponden a los títulos olímpicos logrados en París 1924 y Ámsterdam 1928.

Darwin se postula

La razón para incluir estas dos últimas es que dichos torneos estaban administrados por la FIFA y estuvieron abiertos a todos los futbolistas, incluidos los profesionales. Fue en 2021 cuando el máximo organismo del fútbol mundial dio el OK a la iniciativa de la AUF (Asociación Uruguaya de Fútbol). Por tanto, el partido de la próxima madrugada (02:00 hora peninsular española) es un partido cinco estrellas, las cuatro sudamericanas y la española. Y así las cosas, ¿cuánto pesa una estrella? ¿qué valor tienen esas cinco puntas en la camiseta de una selección?

Un partido de cinco estrellas Darwin, en el partido ante Cabo Verde.PATRICIA DE MELO MOREIRA

La RFEF es consciente de la inyección económica que supuso ganar el Mundial de 2010. Para dos de las firmas que respaldaban a aquella Selección, Adidas y Cruzcampo, significó un importante salto en cuanto a conocimiento de marca; en el caso de la cervecera, de 13,4 puntos respecto al inicio de la cita en Sudáfrica, según datos de Synovate. Como consecuencia de aquel hito, la venta de camisetas de La Roja se incrementó en un 50%.

Aquel éxito, unido al de la Eurocopa 2012, aumentó lógicamente el valor de la elástica roja. Para el presente Mundial, la nómina de marcas que se suman a la aventura americana de la Absoluta es tremenda: un patrocinador técnico, cinco socios patrocinadores, diez patrocinadores oficiales, quince colaboradores oficiales y cuatro patrocinadores regionales.

Es decir, un amplio tejido empresarial como soporte a un equipo que hoy se juega el liderato de grupo. Lo hará presumiblemente con el mismo once que se midió con Arabia Saudí. Enfrente, una Uruguay condicionada por Bielsa (o lo amas o...) en la que Giménez se ha recuperado y Darwin Núñez amenaza la titularidad de Viñas. Y con Valverde como pulmón. De ese sí que no diría Galeano que es un pata de palo. Basta verle golpear al balón para darse cuenta de ello.

Entradas populares