Una réplica de 4,6 sacudió el norte de Venezuela mientras continúan las labores de rescate
El sismo, localizado a 27 kilómetros de Caraballeda en La Guaira y con 10 kilómetros de profundidad según el USGS, hizo que decenas salieran a la calle en Caracas
InfobaeUna réplica de magnitud 4,6 sacudió este lunes el norte de Venezuela, cinco días después del doble terremoto del 24 de junio que ya dejó al menos 1.450 muertos y 3.150 heridos, según cifras oficiales venezolanas. El nuevo temblor, registrado a 27 kilómetros al norte de Caraballeda, en el estado costero de La Guaira, obligó a decenas de personas a abandonar sus viviendas y volvió a sembrar el pánico en Caracas.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) fijó la magnitud en 4,6, a una profundidad de 10 kilómetros. La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) la situó en 4,2, mientras que el servicio geológico de Colombia la estimó en 5,1. Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional venezolana, informó en redes sociales que no hubo reportes inmediatos de daños adicionales.
“Aquí estamos de nuevo, en la calle. No sé cuándo tendremos un momento de verdadera paz”, declaró a The Associated Press Concepción Hernández, de 51 años, quien evacuó su edificio en el municipio caraqueño de Chacao.
La ONU advirtió que hasta 6,8 millones de los casi 30 millones de habitantes de Venezuela podrían verse afectados por los terremotos, una cifra que incluye a desplazados y personas que perdieron acceso a servicios básicos como electricidad y agua. Ese dato contrasta con el balance oficial del gobierno, que contabilizó 12.721 personas damnificadas y 774 edificaciones dañadas o derrumbadas.
Ante la falta de cobertura telefónica y el caos generalizado, muchos venezolanos recurrieron a bases de datos digitales no gubernamentales para reportar desaparecidos. Una de esas plataformas registró más de 50.000 personas reportadas como desaparecidas, aunque se desconoce cuántas han sido localizadas.
Las organizaciones de socorro advierten que las primeras 72 horas tras un desastre natural son el período más decisivo para los rescates, aunque la supervivencia puede prolongarse si las víctimas tienen acceso a agua y alimentos. Con ese plazo ya superado, los equipos nacionales e internacionales continuaron este lunes sus labores entre los escombros de La Guaira, principal zona de devastación.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, compartió en redes sociales imágenes del rescate de Aaron Levi Cantillo, de 21 años, extraído con vida tras permanecer 106 horas atrapado bajo los escombros en una operación que se prolongó 43 horas. El presidente salvadoreño Nayib Bukele destacó en la red social X que el rescate fue posible “gracias a los esfuerzos coordinados de equipos de Venezuela, México y El Salvador”.
Ana Rada, quien aguardaba junto a los escombros de un edificio derrumbado en La Guaira mientras equipos de defensa civil buscaban a su hermano desaparecido, resumió ante The Associated Press el estado de ánimo de muchas familias: “Hasta que no vea el cuerpo, todavía tengo esperanza”.
Mientras la mayoría de los equipos internacionales concentraban sus esfuerzos en La Guaira, localidades como El Junquito —una zona montañosa a unos 33 kilómetros al oeste de Caracas— permanecían prácticamente sin asistencia gubernamental, según informó Reuters tras visitar el área. El centro comercial de esa localidad quedó en gran parte destruido, con edificios derrumbados a la vista.
“Estamos esperando respuestas, que limpien los escombros, que hagan inspecciones, que ayuden a los más afectados”, dijo Keily Ibarra, de 33 años, quien encabezaba los reclamos vecinales ante las autoridades. Tony Abreu, dueño de una dulcería local, lleva días viviendo en una carpa junto a otros residentes que no pueden regresar a sus hogares. “No sabemos adónde vamos a ir ni cuánto tiempo vamos a estar aquí”, señaló.
En ese vacío, algunos civiles asumieron tareas de rescate por cuenta propia. Jean Sosa, minero de 31 años deportado desde Estados Unidos en enero tras una audiencia migratoria incumplida, se encontraba en La Guaira visitando conocidos cuando ocurrieron los terremotos. Según relató a The Associated Press, lleva días extrayendo personas de entre los escombros sin equipamiento adecuado. “Trabajamos sin guantes, sin equipos, pidiendo prestado, improvisando vendajes”, afirmó, y aseguró haber rescatado con vida a 20 personas.
Venezuela recibió apoyo de 24 países, que enviaron más de 500 toneladas métricas de suministros, más de 2.700 efectivos de rescate y apoyo, y alrededor de 86 equipos caninos, de acuerdo con las autoridades venezolanas. Entre los fallecidos se contabilizan al menos 17 españoles, siete portugueses y 46 lusodescendientes —ocho de ellos menores de edad—, además de tres chilenos, según los gobiernos de esos países. Los desaparecidos incluyen 150 españoles y 83 portugueses y lusodescendientes.
Un alto funcionario de la administración estadounidense confirmó que tres ciudadanos de ese país murieron en los terremotos y 12 permanecen desaparecidos. Una segunda fuente oficial estimó que hay aproximadamente 5.000 ciudadanos estadounidenses en Venezuela, y señaló que una fuerza de tarea del Departamento de Estado atendió más de 300 consultas de connacionales que buscan orientación.


