Tenis | Roland Garros / Zverev sí cumple y acaricia su gran objetivo
El alemán, primer favorito de la parte baja del cuadro, gana a Mensik y accede a su segunda final en el torneo francés. Luchará con Cobolli, que avanza tras el abandono de Arnaldi.
Es el quinto tenista en activo que repite este éxito en el Bosque de Bolonia, tras Djokovic (7), Alcaraz (2), Ruud (2) y Wawrinka (2), y el quinto también que acumula cuatro finales de Grand Slam, igualado con el suizo, y por detrás del serbio (38), el español (8), Sinner (6) y Medvedev (6). El domingo (15:00, DMAX y Eurosport) se enfrentará al italiano Flavio Cobolli, de 24 años y 14º del ranking mundial, que avanzó a su primera final de Grand Slam sin jugar por la retirada de su compatriota Matteo Arnaldi, quien alegó tener un virus que le impedía competir. El cara a cara entre Zverev y Cobolli le sonríe al de Hamburgo por 3-1, aunque Flavio le venció este año en las semifinales de Múnich.
Zverev ha perdido solo dos sets en seis partidos, si bien es verdad que no ha tenido que jugar contra ningún top-20, algo que no le sucedía a un finalista en París desde Rafa Nadal en 2010 (y en un Grand Slam desde al propio Zverev en el US Open de 2020). Pero eso no resta mérito al hecho de que haya mantenido el tipo y haya confiado en su experiencia para hacer buenos los pronósticos que le señalaban, al menos, como el elegido para estar en el partido por el trofeo.
Esta será su cuarta final de Grand Slam, porque también disputó y perdió las del US Open 2020 (contra Dominic Thiem) y el Open de Australia 2025 (cayó derrotado ante Sinner). Ahora está ante su gran oportunidad de completar un palmarés en el que figuran títulos de Masters 1.000, ATP 500 y ATP 250, un oro olímpico, dos trofeos en las ATP Finals y, por equipos, el campeonato de la United Cup. Solo le falta la Copa Davis.
“Él ha estado jugando increíble estas semanas; sabía que iba a ser mi mayor desafío hasta ahora y estoy feliz porque he ganado. Él ha empezado muy bien y ha subido el nivel en el tercer set. Esto es un Grand Slam, los jugadores van a jugar mejor y tienes que manejarlo. Yo lo he hecho y espero jugar otro gran partido el domingo”, dijo Sascha, que obtuvo ante Mensik, checo de 20 años y 27.º del ranking, su victoria número 44 en Roland Garros, con la que iguala la cifra que alcanzó David Ferrer en el décimo puesto de la clasificación histórica en la Era Open. Lo hizo como casi siempre en sus compromisos, con un inicio al ralentí y un segundo set dominante, aunque en esta ocasión se despistó en el tercero contra un rival que tuvo problemas en el cuello. Después retomó el control y le sentenció con un total de 42 golpes ganadores, ocho de ellos de saque directo, y siendo mejor en todas las estadísticas.
“Disfruto jugando en esta preciosa pista”
“Mi entrenador no me ha dicho nada en 25 años, me gustaría que me dijera algo alguna vez... He perdido muchos partidos y él no ha dicho nada, no ha cambiado”, bromeó sobre su padre. “La atmósfera aquí es increíble, es un evento histórico. Disfruto jugando en esta preciosa pista. Sabes que puede pasar cualquier cosa y tienes que encontrar la manera. En otras superficies es distinto; aquí tienes que jugar cada punto como el último. Eso es lo bonito de Roland Garros”, añadió antes de sorprender con su respuesta a la pregunta sobre qué piensa cuando le presentan en la Philippe-Chatrier. “Siento un vacío, no hay nada en mi cabeza. Somos deportistas y muy pocos tenemos algo en nuestra cabeza en cualquier momento, así que a veces es fácil ser estúpido y no pensar mucho”.


