Tenis | Roland Garros / Andreeva emula a Conchita con su primera final de Grand Slam
La rusa iguala el mejor resultados de su entrenadora, que fue finalista en 2000 y se enfrentará a la polaca Chwalinska.
“Todavía estoy muy nerviosa. Lo estaba al entrar al partido. Ella está teniendo una gran temporada, no había perdido en tierra y eso pone mucha presión. Es una rival increíble y estoy superfeliz por la forma en la que he jugado y por haberme vengado de la final de Madrid. Y también por estar en mi primera final de Grand Slam. Todas estas emociones se combinan y es increíble. Nunca había sentido algo así. Tengo muchas ganas del último partido aquí en París”, resumió Andreeva, que hizo referencia a la derrota que le infligió la ucraniana de 23 años y 15.ª del mundo en el WTA 1000 español.
A sus 19 años, Mirra es la quinta finalista más joven de Roland Garros en los últimos 30 años, tras Martina Hingis (16 en 1997), Kim Clijsters (17 en 2001), Coco Gauff (18 en 2022) y de nuevo Hingis (18 en 1999). También es la primera nacida en 2005 o después que lo consigue y emula el mejor resultado de su entrenadora, una orgullosísima Conchita Martínez, que alcanzó la final en el evento galo en 2000 y perdió ante la local Mary Pierce.
Un año muy destacado
Andreeva es líder de la temporada en victorias totales (35) y en triunfos sobre tierra batida (21). Campeona en Linz, semifinalista en Stuttgart, finalista en Madrid y cuartofinalista en Roma, pone en París la guinda a una gran campaña. “Las condiciones eran complicadas, había viento y no entendía en qué dirección iba. Me alegra haber seguido concentrada. Tenía que darlo todo en pista, sentía que hoy podía pasar cualquier cosa y me había dicho que iba a dar todo, no importaba lo que pasase, que si ella quería ganar tenía que pelearlo. Esa ha sido mi mentalidad para el partido y estoy muy contenta por ello”, explicó Mirra, que sube al sexto puesto del ranking.
Su asociación con Conchita sigue dando frutos. “No creo que le pregunte nada. Ha estado funcionando lo que venimos haciendo y hemos acordado que tenemos que seguir igual, no cambiar nada. Prepararemos la final dependiendo de contra quién juegue; estoy nerviosa, pero a la vez estoy emocionada”, reveló después de apabullar a una Kostyuk que no tuvo su día. Al final, como se esperaba, no hubo saludo entre ellas, pero en la pista todo transcurrió con normalidad.


