Sigue el juego de presiones por Julián Álvarez
El Barcelona no varía su hoja de ruta pese a la oferta de 150 millones de euros del Madrid por el delantero del Atlético.
El club azulgrana no se ha olvidado del objetivo número uno, Julián Álvarez, del Atlético de Madrid. Deco tiene claro por qué. Puede ser la referencia ofensiva, caer en las bandas, se asocia bien con sus compañeros y está capacitado para presionar, algo clave para Flick. “Ya veremos, ya veremos”, afirmó Deco cuando le preguntaron por el futbolista hace ya unos días. El posible fichaje, ahora mismo, parece ‘congelado’, pero lo cierto es que el juego de presiones ya ha empezado. Y por parte de muchos actores.
El jugador argentino ya le ha trasladado a los colchoneros que le gustaría salir del club y que su prioridad sería vestir de azulgrana. El Atlético, de momento, se mantiene muy fuerte en su postura de no desprenderse del futbolista, hasta el punto de que llegó a decir basta con un ataque al Barcelona en redes sociales. Afirman que el delantero no está en venta y que tampoco han recibido una oferta del Barça por él, pese a que distintas fuentes aseguran que la oferta de 100 millones por el jugador se le trasladó a Mateu Alemany con total seguridad. Además, dejan caer que, de venderlo, lo harían a cualquier equipo menos al Barça.
Más pretendientes
Por Julián Álvarez también puja el Arsenal (el PSG se bajó de la lucha) y el Real Madrid, en un movimiento inesperado, presentó una oferta formal y pública de 150 millones de euros por el jugador, que ha sido rechazada por el Atlético, que también quiso mofarse de su vecino en las redes sociales.
La aparición en escena del Madrid no ha sorprendido en exceso al Barcelona, que se mantiene paciente. Ven este movimiento como ganas de entorpecer el posible fichaje y como una prueba más de la obsesión del club blanco por todo lo que hace el club azulgrana.
En lo que se refiere al fichaje, saben que cuando un futbolista expresa inquietud sobre su continuidad en un club, el equilibrio de fuerzas puede tambalearse. Los azulgrana saben que la operación no será sencilla, pero ven ese contexto como una oportunidad para presionar. La estrategia pasa por esperar y tener abiertas otras alternativas, como la de João Pedro, del Chelsea. El verano apenas ha comenzado, pero ya se perciben movimientos, mensajes y maniobras de desgaste, un clásico antes de afrontar un gran fichaje.


