Rutte confirmó que Ucrania sigue recibiendo antimisiles regularmente pese a la guerra en Irán
El secretario de la OTAN expresó este mensaje en una conferencia de prensa junto a Volodimir Zelensky, luego de haber llegado sin previo aviso a Kiev acompañado por los embajadores de los 32 países que integran la OTAN
InfobaeEn Kiev, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, aseguró que los interceptores antimisiles siguen llegando a Ucrania “cada día” y “cada semana”, pese a la guerra en Irán y la presión sobre los suministros militares. Rutte viajó por sorpresa a la capital ucraniana junto a los embajadores de los 32 Estados miembro de la organización, se reunió con el presidente Volodimir Zelensky y recorrió zonas alcanzadas por una reciente oleada de ataques rusos que dejó víctimas civiles y daños en infraestructuras estratégicas.
Durante una rueda de prensa en Kiev, Rutte afirmó que el flujo de antimisiles desde Estados Unidos se mantuvo constante y que la entrega de interceptores resultó clave para neutralizar los bombardeos rusos sobre ciudades y servicios esenciales. El secretario general defendió el rol de Washington en el suministro de sistemas Patriot, destacó la aportación permanente de inteligencia a Kiev y desestimó las dudas de algunos aliados sobre la continuidad del apoyo norteamericano en el actual escenario de tensión en Oriente Próximo.
“El flujo (de antimisiles) continúa desde Estados Unidos hacia Ucrania, cada día, cada semana, con estos interceptores cruciales para garantizar que los ataques rusos contra infraestructuras civiles y civiles inocentes en este país puedan ser neutralizados en muchos casos”, dijo el secretario de la OTAN.
En esa sintonía, Rutte reveló que el presidente estadounidense, Donald Trump, presionó a los principales fabricantes de armamento para multiplicar la producción de material defensivo y garantizar la provisión tanto a Ucrania como a otros escenarios de conflicto.

En el mismo encuentro, Rutte dirigió un mensaje a los jóvenes rusos reclutados para combatir en Ucrania: advirtió sobre “un alto número de bajas mensuales” y describió condiciones precarias de despliegue en el frente, con “posibilidades muy elevadas” de resultar heridos o morir. El dirigente de la OTAN sostuvo que la presión internacional sobre Moscú continuó para forzar una negociación que ponga fin a la guerra, aunque remarcó que el gobierno ruso no mostró intención de detener los ataques.
La visita del jefe de la OTAN coincidió con una nueva escalada del conflicto marcada por ataques rusos masivos con misiles y drones sobre Kiev, Dnipro y otras ciudades ucranianas. El saldo, según fuentes oficiales, incluyó al menos 23 muertos, entre ellos menores de edad, y más de un centenar de heridos. Las autoridades ucranianas alertaron en los días previos sobre una posible intensificación de los bombardeos y reivindicaron su capacidad de responder con ataques selectivos sobre infraestructuras estratégicas en territorio ruso.


