Rusia evalúa prohibir la exportación de diésel en respuesta a ataques ucranianos y escasez interna
La caída en la producción de gasolina y los ataques a refinerías pusieron en duda el abastecimiento de combustibles en el país
InfobaeEn un contexto de presión sobre el abastecimiento interno, el gobierno ruso consideró la posibilidad de prohibir la exportación de diésel como respuesta al impacto de los ataques ucranianos sobre sus refinerías y a la creciente escasez de combustible en el país.
La medida, planteada durante una reunión televisada del gabinete encabezada por el presidente Vladimir Putin, expuso el dilema entre garantizar el suministro interno y sostener la influencia de Rusia como exportador de productos refinados.
Las autoridades rusas, representadas por el viceprimer ministro Alexander Novak, plantearon el martes el establecimiento de un veto total a las ventas externas de diésel, en un contexto en el que previamente ya se había restringido la exportación de gasolina y combustible para aviones. La discusión surgió luego de que varias regiones rusas informaron restricciones en la venta de combustible, aumentos en los precios y largas filas en las estaciones de servicio.
En paralelo, la ciudad de Sebastopol, en Crimea bajo control ruso, endureció los límites a la vida pública: redujo el horario de circulación del transporte y el funcionamiento de comercios y alumbrado, además de cancelar eventos masivos, como parte de una estrategia para administrar los recursos energéticos disponibles.
El debate sobre un eventual embargo total a las exportaciones de diésel se desarrolla mientras el país experimenta una caída de alrededor del 25% en la producción de gasolina respecto del promedio diario de junio del año anterior, según datos industriales.
La posible prohibición se discutió cuando Rusia ya había bloqueado estos envíos para comerciantes y vendedores externos que no producen su propio combustible, pero el nuevo escenario contemplaba una restricción más amplia. Si la medida se implementa, podría sumar presión sobre la oferta internacional de combustibles, en un contexto de tensiones geopolíticas en los mercados energéticos globales.
Rusia exportó el año pasado un promedio de 907.000 barriles diarios de diésel y gasoil, lo que representó un 11% del suministro global. En los primeros cinco meses del año, las exportaciones diarias promediaron 813.000 barriles, con mayo como el nivel más bajo en seis meses.
El impacto de los ataques ucranianos fue especialmente notorio: desde comienzos de año, los drones impactaron contra refinerías rusas al menos 47 veces, cifra cercana a los 82 ataques registrados durante todo el año anterior. Esta ofensiva provocó que la tasa de procesamiento de crudo en las refinerías rusas descendiera a su nivel más bajo en dos décadas a inicios de junio, lo que incrementó la preocupación por la capacidad de abastecer la demanda doméstica.


