República Checa - Sudáfrica / ¡Schick, despierta!
República Checa reclama más protagonismo de su delantero estrella, que no tiró a puerta ante Corea. Sudáfrica solo puede mejorar la pobre imagen de la inauguración.
Ahora, tampoco se le achaca el mal partido de la primera jornada al delantero. O no solo a él. “Son las dos cosas, él y el equipo”, dijo Jan Rezek, asistente de Koubek en el banquillo checo. “No creo que él haga nada diferente a lo que hace en el Leverkusen, donde mete muchos goles. Simplemente no lo colocamos en posiciones donde él es fuerte en este momento”, analizó. Y dirigió la solución hacia la zona de creación de peligro: “Los chicos saben que tenemos que mejorar la fase ofensiva, involucrar más a los mediapuntas, tener más posesión y, en definitiva, ser más peligrosos”. Un cambio que agradecería cualquier aficionado neutral, que a las 04:00 de la mañana del pasado viernes vio a un equipo soporífero.
De ahí que se planteen algunos cambios en el once. Quizá no tanto en las posiciones defensivas como sí en las ofensivas. Ni tocar al joven Sojka, novedad entre los titulares -y en esta convocatoria- y uno de los mejores ante los asiáticos. Pero Sadílek y Hlozek agitaron algo el partido y ellos sí son ahora opciones más que potentes para ajustar el once.
Pero no solo hay debate en República Checa. También lo hay en Sudáfrica, donde se quedaron avergonzados por el partido inaugural que perpetraron ante México. Imagen gris y dos expulsiones (Sithole y Zwane) que marcarán los ánimos con los que salgan esta tarde. La crítica a Hugo Broos se centra en el cambio de sistema, del 4-2-3-1 con el que llegaron al Mundial al conservador 5-3-2 con el que debutó en el Mundial. Una vuelta a lo que ya funcionó, quizá apostando por el joven talento Mofokeng como 10 o el que hasta ahora fue habitual Appollis, y también un planteamiento más ofensivo que el de la primera jornada. Una premisa similar a la del lado europeo. Se prometen goles (sigue el partido en directo en As.com).


