República Checa se mete en un lío
Se dejó empatar en los últimos instantes frente a una débil Sudáfrica y se jugarán el pase en la última jornada contra México
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República Checa volvía a un Mundial 20 años después y cayó en un grupo como para pensar que partían con bastantes papeletas para avanzar a las eliminatorias por primera vez desde Italia '90. Ahora bien, la realidad es que se están quedando muy cortos y, después de la remontada sufrida ante República Checa, se han metido en un lío dejándose empatar en los últimos instantes con una Sudáfrica tremendamente débil. Se lo jugarán en la última jornada con México... mientras que los de Hugo Broos se mantiene con vida.
Las derrotas de República Checa y Sudáfrica en la jornada inaugural tuvieron consecuencias. Koubek introdujo hasta cinco cambios. Dos piezas clave como Soucek y Sulc se fueron al banquillo para que Hlozek acompañó a Schick arriba y equilibró el centro del campo con Darida. Hugo Broos, por su parte, 'sólo' introdujo tres novedades... pero le dio la vuelta al dibujo: deshizo la línea de tres atrás y dejó a Lyle Foster en el banquillo para meter a Apollis y Maseke en banda. Mbbatha, además, sustituyó al sancionado Sithale.
Salió República Checa con la intención de darle la vuelta a las sensaciones transmitidas en su estreno ante Corea del Sur. Ni un minuto había pasado cuando Schick, completamente libre de marca, no acertó a cabecear un centro llovido del cielo desde el sector izquierdo a cargo de Krejci. La propuesta era clara: llevar el balón a banda y cargar el área.
Logró contener Sudáfrica varias acciones a balón parado. Pero, cumplido el minuto cinco, todo saltó por los aires tras una acción originada en un saque de banda a cargo de Coufal. Hlozek metió un pase a la frontal desde línea fondo y encontró a libre un Krejci que tocó con delicadeza para que Sadilik batiese a Ronwen Williams llegando desde atrás.
Estaba larguísima Sudáfrica y, sobre todo, se desordenaba con extrema facilidad cada vez que los checos juntaban tres pases. Mudau, el mejor de los 'Bafana Bafana', tuvo que realizar una acción límite cerrando el segundo palo para cortar un envío de Coufal en dirección al segundo palo. Ya se estaba relamiendo Sojka.
Se animó Sudáfrica a raíz de un disparo lejano de Apollis que acabo en córner... mientras República Checa, cada vez más pasiva, empezó a dar pasos hacia atrás. Mudau, aunque le falló el último gesto, protagonizó una buena llegada por el sector derecho. El susto, sin embargo, llegó en el descuento cuando Kovar, intentando descolgar un centro lateral de Modiba, dejó el balón suelto en el corazón del área. Estuvo imperial Krejci para bloquear el disparo de Maseko a la media vuelta.
Entró Mofokeng, la gran promesa del fútbol sudafricano, para seguir 'agitando' a una República Checa que, a pesar de estar en ventaja, no se marchó con las mejores sensaciones al descanso. Trató de enmendarlo, eso sí, nada más volver de vestuarios. Okon tapó un remate de Darida yendo al suelo y Ronwen Williams mandó a córner un potente disparo de Cerv que Schick cabeceó centrado sin oposición.
República Checa había logrado recuperar el pulso del encuentro. Koubek, sin embargo, no esperó a la hora de partido para renovar el sector izquierdo dando entrada a Zeleny y Sulc... y tampoco esperó demasiado para reforzarse con la presencia de Soucek y Provod antes de irse a la pausa de hidratación.
No estaban generando peligro alguno sobre la portería de Kovar. Ahora bien, Sudáfrica estaba dentro del partido y, a menos de 10' para el final, Sulc sacó la mano a pasear a disparo de Maseko y Tori Penso no dudó a la hora de señalar el punto de penalti. Cerró los ojos Mokoena... y engañó al meta del PSV para poner el empate en el marcador. Se vinieron arriba los de Hugo Broos y no estuvieron lejos de sacarle un billete de vuelta a casa a una República Checa tremendamente decepcionante.


