Rafael Grossi se reunió con el canciller de Emiratos Árabes Unidos y recorrió la central nuclear de Barakah tras el ataque con drones
Las autoridades emiratíes y organismos internacionales revisaron mecanismos de cooperación para reforzar la protección de instalaciones energéticas y discutieron la necesidad de nuevas garantías frente a amenazas externas
InfobaeEl secretario general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, se reunió con el ministro de Exteriores de Emiratos Árabes Unidos, Abdullá bin Zayed, y luego visitó la central nuclear de Barakah, en Abu Dabi, blanco de un ataque con drones el 17 de mayo.
Durante el encuentro, los funcionarios analizaron los ataques recientes contra instalaciones y objetivos civiles en Emiratos Árabes Unidos, que las autoridades emiratíes atribuyeron a Irán. También evaluaron el impacto de esos incidentes en la seguridad marítima internacional, el suministro energético y la economía global.
En sus redes sociales, Bin Zayed calificó las acciones como “terroristas no provocados” y sostuvo que el ataque afectó un generador eléctrico fuera del perímetro interior de Barakah, sin dejar víctimas.
El jefe del OIEA expresó su respaldo a los equipos que operan en la planta y afirmó que el organismo mantendrá su apoyo a la seguridad nuclear en Emiratos Árabes Unidos y en el entorno regional.

Además, destacó que el episodio refuerza la necesidad de excluir a las instalaciones nucleares de cualquier acción armada y consideró inaceptable que sean objetivo de ataques.
La reunión también incluyó una revisión de la cooperación histórica entre Emiratos Árabes Unidos y el OIEA. Ambas partes manifestaron interés en fortalecer los mecanismos de colaboración con el objetivo de incrementar la seguridad nuclear en la región, en línea con el rol del organismo como entidad de referencia internacional en materia de verificación y seguridad nuclear.
La semana pasada, el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas también expresó su rechazo más firme al incidente. El organismo internacional consideró que el hecho representó una violación grave del Derecho Internacional y alertó sobre los posibles riesgos ambientales derivados de este tipo de acciones.
El documento manifestó inquietud por el aumento de la tensión en la región y reclamó que se ponga fin de manera definitiva a cualquier tipo de agresión contra civiles o infraestructuras civiles en Emiratos Árabes Unidos. Además, puso especial atención en la necesidad de proteger las instalaciones nucleares de uso pacífico frente a cualquier amenaza o acción hostil.
En paralelo, el asesor presidencial emiratí Anwar Gargash renovó sus críticas al régimen de Irán y atribuyó a la “ambición regional desmedida” de ese país la inestabilidad que afecta a Oriente Medio. Gargash escribió en redes sociales que la región, desde el golfo Pérsico hasta Yemen, Líbano e Irak, paga el precio de las políticas de Teherán.
“Una revisión es necesaria e inevitable, basada en principios claros: respeto a la soberanía, buena vecindad y no injerencia en los asuntos de otros”, dijo.


