Qué es la prediabetes y cómo detectarla a tiempo para prevenir la diabetes tipo 2
Se trata de una condición que avanza de forma silenciosa, sin síntomas claros. Sin embargo, el daño metabólico es progresivo y la intervención temprana permite frenar el avance y prevenir riesgo cardiovascular y otras complicaciones. Cómo reconocerla
InfobaeCada vez más personas reciben un diagnóstico inesperado en el consultorio: prediabetes. Se trata de una advertencia silenciosa que suele pasar inadvertida, pero que marca un punto de inflexión. Detectarla a tiempo no solo puede frenar el avance hacia la diabetes tipo 2 sino también evitar complicaciones cardiovasculares graves. Aunque la mayoría no percibe síntomas, especialistas consultados por Infobae advierten que los controles periódicos en grupos de riesgo son clave para anticiparse a un problema de salud pública que crece sin pausa.
Qué es la prediabetes

La prediabetes se define como un estado en el que los niveles de glucosa en sangre superan lo normal, pero no alcanzan los criterios diagnósticos de la diabetes tipo 2. Según comenzó a explicar a este medio la médica especialista en Medicina Interna y Nutrición y vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN) Marianela Aguirre Ackermann (MN 151.867), la prediabetes es una condición clínica caracterizada por valores de glucosa superiores a los considerados normales, pero inferiores a los criterios diagnósticos de diabetes. “Estos valores reflejan alteraciones en la acción de la insulina y/o en la capacidad del páncreas para secretarla, y se asocian con mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular”, detalló.
Por su parte, el médico diabetólogo de la División de Diabetología del Hospital de Clínicas de la UBA, Mariano J. Taverna (MN 92.749), remarcó que la prediabetes “constituye, típicamente en personas con exceso de peso corporal, un estado premórbido que, en alrededor del 70% de los casos, progresa a diabetes mellitus tipo 2 (DM2), con una tasa de conversión anual variable, de aproximadamente 7% en promedio”. El especialista señaló que la prevalencia de la prediabetes es muy elevada: cerca del 30%, incluso más en Estados Unidos.
Tanto Taverna como Aguirre Ackermann coincidieron en que las causas de la prediabetes son multifactoriales: genéticos, epigenéticos y ambientales, aunque sobresale el exceso de peso corporal, en particular la obesidad abdominal, y el sedentarismo. “La resistencia a la insulina se vincula con adiposidad abdominal, sedentarismo, inflamación crónica de bajo grado y otros factores ambientales, mientras que la capacidad de la célula beta para compensar está influida por factores genéticos, epigenéticos e inflamatorios”, detalló Aguirre Ackermann.
Cómo se diagnostica la prediabetes

El diagnóstico es exclusivamente bioquímico. Aguirre Ackermann precisó que, en Argentina, “se diagnostica por glucemia en ayunas de 100 a 125 mg/dL, glucemia de 140 a 199 mg/dL a los 120 minutos de una prueba de tolerancia oral con 75 g de glucosa, o Hemoglobina A1c de 5,7 a 6,4%”.
Aguirre Ackermann señaló que la SAD había sostenido desde 2006 el límite inferior de la glucemia alterada de ayunas en 110 mg/dL, pero en 2023 fundamentó su descenso a 100 mg/dL, en línea con el criterio de la ADA.
Quiénes deben hacerse un análisis aunque no tengan síntomas

La prediabetes cursa sin síntomas. “El diagnóstico de prediabetes es bioquímico y se hace con uno o más de los siguientes valores bioquímicos: glucemia en ayunas 100 a 125 mg/dl, hemoglobina glicosilada A1c entre 5,7 y 6,4% y glucemia dos horas después de un test de tolerancia a la glucosa oral entre 140 y 199 mg/dl”, enumeró Taverna.
En ese sentido, recomendó efectuar análisis a personas con factores de riesgo: pacientes obesos, mujeres con antecedentes de embarazos con recién nacidos de elevado peso, personas sedentarias, individuos con hígado graso no alcohólico, antecedentes familiares de DM2 y pacientes que consumen glucocorticoides.
Aguirre Ackermann puntualizó que “son candidatos” a pedir laboratorio con glucemia, HbA1c y/o prueba de tolerancia oral a la glucosa los adultos con sobrepeso u obesidad —especialmente si tienen aumento de circunferencia de cintura— y uno o más de los siguientes factores: antecedentes familiares de diabetes tipo 2, hipertensión arterial, triglicéridos elevados y/o colesterol HDL bajo, antecedente de diabetes gestacional, síndrome de ovario poliquístico, enfermedad cardiovascular establecida, sedentarismo, esteatosis hepática o tratamiento con fármacos que aumentan el riesgo glucémico.


