Primeras consecuencias de la suspensión del acuerdo entre Estados Unidos e Irán

Los mercados sufren una pequeña recesión, pero se contienen, y el vicepresidente JD Vance se encuentra bajo lupa.

Mario Espinosa de los Monteros
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La firma del acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, prevista para este viernes en Suiza, ha vuelto a posponerse por la misma razón que hasta ahora: persisten los ataques de Israel en el sur de Líbano. Para Teherán, el cese de hostilidades es un requisito inamovible, tanto en Irán como en Líbano, pero Israel sigue bombardeando el terreno y Hezbolá lanzando drones contra las tropas israelíes.

Sobre el papel, Israel y Líbano se encuentran en tregua, pero en la práctica es totalmente diferente. Desde abril, el Gobierno de Benjamin Netanyahu ha rechazado retirarse de las fronteras, ha demolido aldeas y ha continuado con los bombardeos. Para la firma de la tregua, por ello, Israel es el mayor quebradero de cabeza de Estados Unidos, cuya tregua con Irán depende prácticamente de que la guerra termine en Líbano.

La nueva demora de la firma ha hecho caer las bolsas. Por ejemplo, la española ha bajado un 0,29% y perdido los 19.400 puntos. El principal índice nacional, el IBEX 35, ha restado 56,7 puntos, ese 0,29%, con los que cierra la jornada en los 19.347,4. También bajó 0,15 puntos porcentuales el Euro Stoxx 50, y otros 1,67 la neerladesa ASML Holding.

El intento de firmar el acuerdo de paz también ha provocado tensiones internas en el partido republicano de Estados Unidos y ha debilitado la imagen del vicepresidente JD Vance. Vance tuvo que cancelar su vuelo a Suiza después de que parte de los republicanos criticaran el pacto al considerarlo demasiado generoso con Teherán. Un senador republicano ha calificado el documento como “el peor error de política exterior en décadas”.

JD Vance, que suele mostrarse escéptico ante las intervenciones militares en el extranjero, había asumido un rol protagonista en las negociaciones. El ala más conservadora de los republicanos creen que el documento no logra los objetivos inmediatos de Estados Unidos. “Alguien le ha dicho a JD Vance que un mal acuerdo es mejor que ningún acuerdo. Y, evidentemente, nadie más quiere asumir la responsabilidad cuando esto fracase”, señala ul alto funcionario a la CNN.

“Existe el riesgo de que, si el acuerdo fracasa, si es un fracaso rotundo, si resulta extremadamente impopular, Vance sea el chivo expiatorio”, indica a ese medio Curt Mills, aliado de Vance y director ejecutivo de The American Conservative.

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