Por qué hay entradas a 50 mil dólares para el Mundial 2026 si nadie las quiere comprar
El nuevo modelo de FIFA prometió borrar a los especuladores, con resultados lejanos a los prometidos. A horas del inicio del Mundial, hay tickets para casi todos los partidos en la plataforma oficial de reventa, a precios exorbitantes.
1. La reventa es legal en Estados Unidos (y FIFA no se lo quiere perder)
El punto de partida es la legislación estadounidense. La reventa es una práctica legal en este país, subordinada a la oferta y demanda de los hinchas, que le quita poder al mercado negro y también a los especuladores. O al menos así lo argumentan sus defensores.
Ante este panorama, FIFA decidió subirse a la ola y crear su propio marketplace, que desde principios de año muestra precios prohibitivos. “Es un mercado muy especial”, respondió Infantino sobre Estados Unidos, antes de sugerir que nadie se quejaba por los precios de los tickets cuando iba “a un partido de NFL o un concierto”.
Una apostilla del caso: Tim Weah, convocado entre los 26 de EEUU, fue quizás el único futbolista que se quejó públicamente del tema: “Muchos verdaderos aficionados se perderán los partidos”, dijo. Su técnico, el argentino Mauricio Pochettino, lo mandó a callar: “No es su deber evaluar los precios de las entradas”.
2. FIFA cobra dos veces por la misma entrada
Con este nuevo marketplace oficial, FIFA cobra dos veces por la misma entrada: el 100% de la venta y el 30% de la reventa, repartidos en partes iguales entre comprador y vendedor.
Un ejemplo: si alguien pagó 825 dólares y después logra revender a 50 mil su acceso a Argentina-Argentina, entonces la FIFA embolsa 15.825 dólares. Y sí, esos precios son reales, aunque difícilmente alguien pague ese precio por una entrada Categoría 1. Más bien parece una especulación del revendedor, algo que seguramente va a bajar antes del día 16.

3. El triple de ingresos por venta de tickets
FIFA planea embolsar este año 3 mil millones de dólares en este rubro, mucho más que los 929 millones de Qatar. “La Copa del Mundo es un mes cada cuatro años, y lo que recaudamos ese mes es lo que gastamos en los 47 meses que hay hasta la siguiente Copa del Mundo”, explicó Infantino.
Del otro lado, los hinchas. Va otro ejemplo con datos reales: la reventa más barata para México-Sudáfrica en el Estadio Azteca está 2.875 dólares, lo que equivale a más de dos meses de trabajo para un mexicano promedio, según los datos de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social de ese país.
4. El slow ticketing y el modelo Taylor Swift
El periodista Marcelo Gantman ya había planteado la problemática en torno a las entradas en su newsletter Big Data Sports. En esta publicación mencionaba un informe de Sportico sobre el modelo de slow ticketing, que consta del lanzamiento gradual de las entradas a un precio más alto que el que pueda sostener el mercado y luego esperar la corrección. Algo que comenzó con Taylor Swift y Bruce Springsteen y se extendió al deporte.
Acá el ejemplo utilizado era el de Estados Unidos-Paraguay, partido inaugural para los locales, que a días del encuentro tenía disponibles 2.400 entradas nominales entre 1.940 y 2.735 dólares, algo que para el mercado tradicional sería una señal de alarma, sobre todo con los antecedentes del Mundial de Clubes y Qatar 2022.
Pero ahora esto se interpreta como “entradas sin vender con toda intención”. Lo mismo pasa con Argentina-Argelia. Nadie espera que se paguen 50 mil dólares. Solo están especulando hasta el final.


