Por qué el cerebro recuerda de forma diferente las experiencias visuales de las auditivas
Un estudio comparó cómo se reconstruyen recuerdos formados por la vista y por el oído, y encontró señales cerebrales distintas al momento de evocar escenas y sonidos, un resultado que abre preguntas sobre aprendizaje, atención y cambios con la edad
InfobaeLa memoria visual y la memoria auditiva no reconstruyen los recuerdos del mismo modo, de acuerdo con el Baycrest Centre for Geriatric Care y una investigación publicada recientemente en The Journal of Neuroscience. El trabajo concluyó que ambos tipos de memoria “reactivan” patrones de la experiencia original, pero la visual conserva más detalle perceptivo (formas, colores, rasgos), mientras la auditiva se apoya más en el sentido general de lo vivido.
La investigación se enfocó en la memoria episódica, es decir, la memoria de eventos personales situados en un momento y un contexto (como una conversación, una clase o un recorrido por un lugar). Según los autores, se trata de uno de los primeros trabajos en comparar de manera directa, a nivel neuronal, cómo el cerebro reconstruye recuerdos visuales y auditivos. La investigación se realizó en el Rotman Research Institute de Baycrest.

El doctor Lei Zhang, investigador posdoctoral del Rotman Research Institute y autor principal, señaló en declaraciones difundidas por Baycrest Centre for Geriatric Care que desde hace años se sospechaba que recordamos distinto lo que vemos y lo que oímos, pero que este estudio está entre los primeros en mostrar los mecanismos cerebrales que explicarían esa diferencia.
Zhang añadió que los resultados abren una vía para entender cómo funciona la memoria y cómo podría apoyarse mejor según el contexto, desde el aprendizaje hasta el envejecimiento.
Los investigadores utilizaron resonancia magnética funcional (una técnica que permite observar qué zonas del cerebro se activan durante una tarea) y análisis de patrones multivoxel (un método que detecta “huellas” de actividad distribuidas en muchas pequeñas regiones, en lugar de mirar solo un punto aislado). Con esas herramientas observaron cómo 25 adultos jóvenes aprendían y luego recordaban paisajes sonoros y clips de video naturalistas. La muestra incluyó 12 hombres y 13 mujeres.
A los participantes les presentaron clips breves de audio y video organizados en pares, de modo que uno pudiera funcionar después como pista para evocar el otro. Durante la prueba de memoria, los investigadores mostraban el clip “señal” y pedían reconstruir mentalmente su pareja. Es decir, como si una imagen sirviera de llave para abrir un recuerdo auditivo, o un sonido ayudara a traer de vuelta una escena visual.

Tras cada ensayo, los participantes evaluaban cuán vívido había sido el recuerdo. Luego, el equipo comparó la actividad cerebral registrada durante el aprendizaje y durante la recuperación para examinar cómo se forman y se reconstruyen ambos tipos de memoria.
El análisis mostró que los recuerdos visuales y auditivos reactivaron patrones finos de activación ligados a eventos concretos en la corteza de asociación cuando los participantes evocaban experiencias previas. Esa reactivación fue más intensa cuando la persona describía un recuerdo más vívido, lo que sugiere una conexión entre la “fuerza” del recuerdo y el grado en que el cerebro vuelve a reproducir la experiencia.
Qué diferencias detectaron en el cerebro
Aunque ambos tipos de memoria compartieron el mecanismo de reactivación, la intensidad y el tipo de información recuperada no fueron iguales en todos los sistemas sensoriales. Los recuerdos visuales mantuvieron un vínculo más estrecho con información perceptiva detallada, como si el cerebro intentara recuperar “pixeles” de la experiencia original.
Los episodios auditivos, en cambio, mostraron una dependencia mayor de huellas transformadas internamente una vez retiradas las trazas de codificación. En términos prácticos, esto apunta a una reconstrucción más apoyada en el resumen del episodio que en sus rasgos sensoriales exactos. Es como recordar el argumento de una historia sin poder reproducir con precisión la voz o cada sonido del entorno.

El estudio también vinculó la reactivación sensorial con el hipocampo posterior, asociado al detalle. A su vez, las representaciones internas reconstruidas se correlacionaron con el hipocampo anterior, relacionado con el significado general.
Los datos añadieron otra diferencia entre modalidades: las áreas temporales de la voz conservaron información de nivel general, como la distinción entre humano y no humano, mientras las representaciones fusiformes de rostros se degradaron.
Según el estudio, el cerebro usa un sistema de memoria compartido para vista y oído, pero distribuye de forma distinta el peso de los mecanismos de recuperación según la experiencia sensorial. En la memoria auditiva, los participantes tendieron a privilegiar el significado general por encima de los detalles perceptivos.
Qué implicaciones tiene para aprendizaje y envejecimiento
Para el Baycrest Centre for Geriatric Care, los hallazgos aportan una base para estudiar con mayor precisión cómo cambia la memoria en distintas etapas de la vida y en distintos contextos. El trabajo también sugiere posibles aplicaciones futuras en aprendizaje y rehabilitación.
El doctor Claude Alain, científico sénior del Rotman Research Institute, afirmó que estos resultados podrían ayudar con el tiempo a entender mejor cómo cambia la memoria con el envejecimiento, cómo aprende la gente de la manera más eficaz y cómo adaptar estrategias de rehabilitación para personas con deterioro de memoria.


