Países Bajos, una escuela de ataque sin defensa
La selección de Koeman es dos equipos en uno. Juega a lastimar y de ratos la pasa mal por su desequilibrio. Pero es un candidato que vale la pena ver.
El equipo de Ronald Koeman atacó muchísimo en los dos partidos, con Japón y con Suecia, y en ambos sufrió. En esta segunda presentación, contra los suecos, ganó 5-1 pero su propio arquero tuvo más atajadas que llegadas a favor generó el equipo. El partido tranquilamente podría haber terminado 5-3 o 6-4.
Por supuesto que Holanda juega a eso, a atacar, y si los que defienden quedan incómodos, que se las arreglen. En general, de la mitad de campo hacia atrás quedan los cuatro defensores y De Jong. Los demás juegan todos en función de ataque. Por eso, por momentos te mata a pelotazos, te pasa por arriba, y de a ratos la pasa muy mal. Son dos equipos en uno.
Claro que apuesto por su fútbol, apuesto que va a llegar lejos con sus jugadores campeones de verdad -tiene nombres buenísimos hasta entre los suplentes-. Ya sabe lo que son los cuartos de final -a nosotros nos costó mucho eliminarlos en Qatar-, así que si no llega a ser un equipo de la primera línea de candidatos, está ahí, coqueteando. Juega muy bien y vale la pena verla, de las mejores selecciones del Mundial.


