Nueva oportunidad para Konaté
El nuevo jugador del Real Madrid busca su sitio en Francia. Con dos partidos importantes de por medio, tiene tiempo para reivindicarse.
Su carrera no es normal. Nunca lo fue. Criado en el ahora de moda barrio de La Roquette, en el este de París, en las calles y parques de su distrito se enamoró de lo que sería su refugio fuera de la realidad diaria -sus padres emigraron desde Mali en busca de un futuro mejor-, aunque primero soñara en ser un killer del área, como su ídolo Ronaldo.
De París pasó al Sochaux. Del área contraria pasó a defender la propia y allí debutó con apenas 17 años de manera profesional hasta lo que es hoy: uno de los mejores zagueros del mundo. “Cuando eres entrenador, les pides a ciertos jugadores que se esfuercen al máximo, que lleven las piedras a la cima de la montaña. Algunos lo ven como un castigo, pero otros lo toman como un desafío. Piensan: ‘Le voy a demostrar de lo que soy capaz’. Así lo veía él. Era un ganador. Lo lleva en la sangre. Yo le enseñé, pero también aprendí de él.”, comentó Albert Cartier, técnico que le hizo debutar, en una entrevista para The Athletic.
Resurgir

Su temporada no ha sido todo lo buena que se esperaba. En una entrevista desveló que las muertes de su compañero Diogo Jota, en verano, y el fallecimiento de su padre, a principios de año, le condicionaron mentalmente. “Hay momentos difíciles, hay depresión. También se puede sufrir depresión en el fútbol; no hay por qué avergonzarse de decirlo”, declaró. “La depresión es algo personal; está muy dentro de ti. Cuando estás deprimido, empieza en el corazón, sube al cerebro y se apodera de todo tu cuerpo. Para mí, eso es lo difícil, y necesitamos hablar de ello”.
Ha trabajado en volver y tener su puesta a punto. Ante Irak, primero, y el gran reto de Noruega, en el último partido de la fase de grupos, el francés deja su candidatura a Deschamps. Está listo, pero sabe que no lo tendrá fácil. Deberá ganarse el puesto día a día y esperar a que le den su espacio. Una vez lo haga, hará lo que siempre ha hecho. Porque, desde su debut, ha sido un fijo para todos sus técnicos: Ralf Rangnick, Julian Nagelsman, Jürgen Klopp y Arne Slot.
En Francia siguen confiando de su talento. Es un defensa aguerrido y fiable, que siempre cumple. Deschamps prepara rotaciones y Konaté está listo para el reto. Ante Irak podría tener su bautizo de fuego. Apunta al Mundial, a ganar su primera estrella tras haber aprendido la lección hace cuatro años.


