Nico Williams: "Es uno de los peores días de mi vida, un compañero de profesión actuó llevado por la frustración"
El atacante español ha publicado un duro mensaje en Instagram tras conocer el alcance de su lesión
MarcaNico Williams se marchó del Estadio Guadalajara visiblemente afectado por lo que podía suponer su lesión. Cabizbajo y con una cojera importante, el futbolista del Athletic Club ya parecía barruntar la gravedad de lo que le había pasado... y que hoy se ha confirmado con parte médico.
El extremo que ya llegó tocado a la cita mundialista, sufre una lesión muscular en el aductor derecho tras un fuerte trauma provocado por una entrada en el partido contra Uruguay.
Su disponibilidad queda pendiente de la evolución y, aunque resulta complicado pensar que pueda volver a participar en el Mundial, que la lesión sea de grado moderado no le descarta por completo para el torneo.
Tras conocerse el alcance, ha publicado un extenso mensaje en sus redes sociales lamentando lo sucedido y criticando duramente a Nico De la Cruz, jugador uruguayo con el que acabó lesionado.
El mensaje de Nico Williams tras conocerse su lesión
Hoy es uno de los peores días de mi vida. Vuelvo a lesionarme después de un año muy complicado, en el que la pubalgia me ganó muchas batallas, pero no la guerra. Conseguí superarla con trabajo, sacrificio y, sobre todo, responsabilidad.
Fue un año y medio de sufrimiento, tristeza, incertidumbre y ansiedad. No sabía cuándo volvería a jugar sin dolor ni cuándo recuperaría una vida normal. Llegué a convivir con el dolor en cosas tan simples como ir al baño, subir y bajar del coche o simplemente disfrutar del día a día.
Fue una jugada que, en mi opinión, se podía haber evitado porque era completamente innecesaria
Volver a ser feliz jugando al fútbol era mi mayor prioridad, junto a recuperar la sonrisa. Porque sin una sonrisa, sin disfrutar y sin ser feliz, no puedo rendir al máximo nivel.
Lo superé. Después apareció una lesión en el isquio, que volvió a ponerme a prueba. Una vez más dejé de sonreír, pero tampoco iba a detenerme.
Llegué a convivir con el dolor en cosas tan simples como ir al baño, subir y bajar del coche o simplemente disfrutar del día a día.
Ayer me provocaron una nueva lesión tras una acción en la que un compañero de profesión actuó llevado por la frustración, el descontento y la tristeza por la situación que atravesaba. Fue una jugada que, en mi opinión, se podía haber evitado porque era completamente innecesaria.
Pero esto tampoco me va a detener. Sé que Dios tiene un plan para mí y seguiré luchando hasta el último instante para volver a hacer lo que más amo: jugar al fútbol, ser feliz y dar muchas alegrías.


