Netanyahu descartó un plazo de salida del sur del Líbano y anunció “tareas pendientes” contra Hamas e Irán
Israel condiciona cualquier retirada al desarme total de Hezbollah, mientras Washington asegura estar cerca de un acuerdo de intención con Beirut
InfobaeEl primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, descartó este jueves fijar un calendario para la retirada de las tropas israelíes del sur del Líbano y advirtió que Israel tiene aún “tareas pendientes” contra Irán y el grupo terrorista Hamas. Las declaraciones se produjeron durante una ceremonia de graduación de oficiales del Ejército, pocas horas antes de que concluyera la tercera ronda de negociaciones directas entre Israel y el Líbano en Washington, mediadas por Estados Unidos.
El portavoz del Gobierno israelí, David Mencer, precisó que no habrá movimiento de tropas mientras Hezbollah siga siendo una amenaza, no esté desarmado y no sea desmilitarizado. “Ya estuvimos en esta situación en 2024. Hezbollah debía ser desarmado. No lo fue”, afirmó, en alusión al acuerdo de alto el fuego de noviembre de 2024, que ambas partes incumplieron sucesivamente.
La tensión de fondo tiene un origen preciso. El memorándum de entendimiento firmado entre Washington y Teherán incluye el cese “inmediato y permanente” de las operaciones militares “en todos los frentes, incluido el Líbano”, además del compromiso de garantizar la integridad territorial y la soberanía libanesa. Israel, que no es parte del acuerdo, rechaza implícitamente esa lectura al mantener sus fuerzas en suelo libanés. Analistas del Chatham House advirtieron que el cumplimiento israelí de esa cláusula parece improbable, lo que la convierte en un elemento permanentemente desestabilizador del pacto.
Las negociaciones directas entre Israel y el Líbano —las primeras desde los frustrados acuerdos de 1993— arrancaron en Washington en abril. Un comunicado conjunto de EEUU y los países del Golfo emitido este jueves respaldó las conversaciones y reclamó el desarme de todos los grupos armados no estatales. La secuencia que Israel impone no ha variado: primero el desarme de Hezbollah, después cualquier retirada. Con más de un millón de desplazados en el Líbano y un acuerdo cuya aplicación en territorio libanés depende de un actor que no lo firmó, la hoja de ruta hacia una solución duradera sigue sin tener fecha.


