Neil El Aynaoui, el 'pasabolas' que ya es capitán general en Marruecos: "Hasta los 10-11 años siempre estaba en las canchas de tenis"
El hijo del tenista Younes El Aynaoui ha sido suplente habitual durante su primer año Roma... pero es pieza angular en unos 'Los Leones del Atlas' que ya están en octavos del Mundial
MarcaPoco, o nada, se parece la Marruecos de Walid Regragui que hizo historia en Qatar —primera selección africana que alcanzó las semifinales de un Mundial— con la que, actualmente, dirige un Mohamed Ouahbi que, de momento, ya la ha metido en octavos de final. Hakimi es el líder, Bouaddi causa sensación, Saibari deslumbra... Pero el que ha dado otro paso al frente para erigirse en capitán general en la sala de máquinas es Neil El Aynaoui (Nancy, 2001).
Como la gran mayoría de los integrantes que conforman esta selección de Marruecos, El Aynaoui es un hijo más de la diáspora. Su destino no parecía escrito para tener un balón en los pies... y sí una raqueta entre manos, puesto que es hijo de Younes El Aynaoui, el mejor tenista marroquí de todos los tiempos. "Hasta los 10-11 años, siempre estaba en las canchas de tenis. Luego nos mudamos a Barcelona, empezó a jugar al fútbol... y ya sólo le importaba eso". Confesó, de hecho, que su hijo "sería el más feliz del mundo si jugase en el Barça".
Mal, desde luego, no le está yendo: arrancó su carrera en el Nancy, el Lens lo fichó por menos de un millón de euros en 2023 tras el descenso a National 1 (Tercera división en Francia) y, sólo dos años después, fue transferido —sexta venta más cara en la historia del club—a la Roma por 23.5 millones. "He recibido una excelente bienvenida desde que llegué al aeropuerto. Me he dado cuenta de la pasión que se desprende, así que quiero dar lo mejor de mí porque es lo que esta ciudad se merece".
Es un gran orgullo. Fue su decisión porque yo soy marroquí y su madre es francesa
Sólo unas semanas después, tras haber hecho un primer 'cameo' con la Sub23 en septiembre de 2023, recibió su primera convocatoria para representar a Marruecos. "Es un gran orgullo. Fue su decisión porque yo soy marroquí y su madre es francesa. Pero desde el principio quedó claro dónde quería jugar", confesaba su padre.
Lo cierto es que no ha terminado de ganarse a Gasperini. De hecho, apenas ha sido titular en 16 de los 34 partidos que ha disputado en su primera temporada en el Olímpico. Una situación incomprensible a tenor del nivel que muestra con Marruecos. Ya le levantó el puesto a Amrabat en la pasada Copa África, erigiéndose en una de las revelaciones del torneo, y, de momento, está cuajando un Mundial consagratorio.
"El Aynaoui es un jugador joven, pero de valor. Es un centrocampista muy fiable en ambas fases del juego", destacaba Gasperini. Con Marruecos, donde ha sido titular en los cuatro partidos de este Mundial y sólo ha descansado siete minutos contra Haití, está mostrando una jerarquía enorme a sus todavía 24 años. Omnipresente en el centro del campo, es una máquina de robar balones y verticalizar el juego. Un 'perro de presa' que se complementa de maravilla con Bouaddi y Ounahi. Se 'come' la pista.
Su nivel ha ido 'in crescendo' a medida que avanzaba el torneo y su actuación en la batalla campal que se fraguó ante Países Bajos en octavos fue de muchos quilates. Tanto es así que nadie en Marruecos tocó más balones (156), tuvo un mayor acierto en el pase (97%) ni recuperó más balones (seis). Fue, además, el segundo que más duelos disputó (15) y realizó hasta 53 conducciones.
Estaba absolutamente crecido, se animó a tirar el primer penalti de la tanda... y estrelló el balón contra el palo. No hacía justicia a su actuación. Pero la parada de Bono a Summerville y el último lanzamiento convertido por Saibari dejaron su fallo en una mera anécdota. "Esta noche celebraremos porque ganar un partido en las fases eliminatorias de un Mundial no ocurre todos los días", confesaba aliviado, a la par que extasiado, después del encuentro.
Marruecos, que igualó el gol de Gakpo por medio de Issa Diop en el descuento para forzar la prórroga y posteriores penaltis, ya sabe que le espera Canadá en la próxima ronda. Repetir la gesta lograda en Qatar se antoja francamente complicado. El Aynaoui, eso sí, recalca que afrontan el torneo "partido a partido" conscientes de que "cada encuentro será más difícil que el anterior". De momento, todavía no es 'emperador' en Roma. Pero, en Marruecos, ha ascendido a 'capitán general'.



