Mundial 2026 Lukaku, viejo diablo
El delantero de Bélgica propició el empate de su selección al minuto de saltar al césped. Egipto realizó un gran partido y desarticuló a De Bruyne.
El del Nápoles apenas ha jugado esta temporada con su equipo, pero cuando entró, cambió el partido para una Bélgica que no supo a qué jugaba y que terminó rescatando un punto ante una sorprendente Egipto (1-1) que le desarticuló durante más de una hora.
Gran inicio de los Faraones
Egipto desarmó el medio del campo de Bélgica durante toda la primera parte. El planteamiento de Hassan fue tan sencillo como inteligente. El técnico fijó un hombre sobre De Bruyne y le dejó libertad y espacios a Onana, que estuvo especialmente lento a la hora de mover el balón. Siempre un toque de más, siempre un segundo tarde. La única vez que De Bruyne recibió con ventaja, el del Nápoles probó suerte desde fuera del área, pero su disparo se marchó desviado.
Con balón, los Faraones sorprendieron también positivamente. Solo rifaron la pelota en situaciones de extrema necesidad, aunque sí es cierto que les costó avanzar en ataques estáticos. Eso sí, la primera vez que Salah, que actuó con libertad en la mediapunta, tuvo tiempo para girarse y pensar, vio desmarcado a Ashour en la frontal del área y el del Al Ahly, con un potentísimo derechazo, batió a Courtois en el primer disparo de los africanos.
El gol no cambió el guion para los egipcios, que dejaron jugar a Bélgica bajo un control meticuloso, con constantes vigilancias sobre Trossard y Doku y salieron con mucho criterio a la contra. Ziko rozó el segundo de Egipto, pero esta vez Courtois si desvió con los dedos el fortísimo derechazo cruzado.
Lukaku cambia el partido
Tras lo visto en el primer tiempo, sorprendió que Rudi Garcia no hiciera cambios. Al césped saltaron los mismos onces jugadores, incluyendo a De Keteleare, un falso 9 que en el primer tiempo fue falso todo. Tanto que intercambió su posición con Doku y el del City creo más peligro en cinco minutos que el del Atalanta en todo el primer tiempo.
Con el paso de los minutos, el partido se fue abriendo. Bélgica empezó a llegar con más criterio al área de Shobeir, pero el escenario también fue positivo para Salah y Marmoush. De Bruyne estrelló una falta al poste en el 55’, pero el susto no intimidó a Egipto, que respondió con otra contra en la que Courtois evitó el gol de cabeza de Salah. Marmoush, en dos ocasiones, pilló la espalda de la defensa belga, pero en ambas acciones llegó forzado a la zona de remate y definió mal.
Con Egipto algo más cansada, Garcia metió por fin a Lukaku en el 65’. Quince segundos después, Bélgica empató. El del Nápoles entró con tanta potencia al área para rematar un centro de Meunier, que, sin impactar el balón, obligó a Hany a meter la pierna como pudo y el defensa acabó marcando en su propia portería.
Con Lukaku sobre el césped, Bélgica mejoró, pero Egipto, que todavía no conoce la victoria en los Mundiales, nunca le perdió la cara al partido y también tuvo ocasiones para llevarse los tres puntos.


