Mundial 2026 / Llovió a gusto de Mbappé

Francia golea a Irak con un doblete del madridista, que iguala los 16 goles de Klose y va a por los 18 de Messi. Una tormenta retrasó hora y cuarto la segunda mitad.

Luis Nieto
As
Sin sufrir y sin esforzarse. Así llegó Francia a dieciseisavos de este Mundial. Así se ha manejado durante toda la era Deschamps, con más pegada que belleza. Salvo en el marcador, siempre queda la sensación de que la selección bleu juega por debajo de sus posibilidades y de sus altísimas capacidades. Bastaron un izquierdazo y una pillería de Mbappé, que también ha igualado los 16 tantos de Klose (en 16 partidos), récord en un Mundial hasta ayer, y que va a por los 18 de Messi, nueva plusmarca, para derrumbar a Irak, esa selección que le sacó esta primavera un empate a España sin rechistar en ataque y que tampoco lo hizo en Filadelfia. Luego se desató una tormenta brutal que retrasó el comienzo de la segunda mitad más de una hora. La interrupción jugó a favor de Francia, que no perdió la ocasión de golear.

Un torneo de 39 días y, en el mejor de los casos, ocho partidos obligan a darle aire al banquillo. Lógico en el caso de Francia, cuyas previsiones son de largo alcance, y también en el de Irak, que pasó muchos minutos sin la pelota ante Noruega, carencia que desgasta. Así que hubo tres cambios por cabeza. En Francia, uno por línea: Digne por Theo Hernández; Koné por el lesionado Tchouameni, en la zona menos favorecida de los ‘bleus’, selección con cintura de avispa, y Barcola, que marcó en el estreno, por Doué, carta por carta del PSG. Intocable permaneció el tridente Dembélé, Olise, Mbappé, el mayor cuerpo de ejército del campeonato. El primero ocupó la mediapunta, el segundo se venció a la derecha, en papeles cambiados respecto a los que ocupan en sus clubes. El tercero acabó con el suspense, con un zapatazo temprano desde fuera del área, el segundo en el torneo, que acabó en la red.

Llovió a gusto de MbappéEste tiro de Mbappé supuso el 1-0.OMAR AZIZ

Hasta entonces Irak había braceado en su área ante un enemigo exageradamente superior incluso sin gastar combustible. También había cometido algunas imprudencias en la salida de la pelota. Nadie quiere irse de un Mundial sin mostrar atrevimiento.

Lesión y aguacero

El segundo golpe para los iraquíes fue la lesión de su capitán y goleador, Aymen Hussein, que se marchó antes de la primera media hora. Para entonces Francia había perdido ya parte de su vigor y comenzaba a diluviar en Filadelfia. Los ataques del equipo de Deschamps se volvieron más esporádicos y murieron en el último pase.

Olise y Dembélé bajaron brevemente el volumen y solo Mbappé e intermitentemente el veloz Barcola intentaron que no se apagase el fuego. En cierto modo, Francia pareció dar por descontada la victoria y fue desanimándose en una noche que se volvió extraordinariamente desapacible, al punto de que el descanso duró hora y cuarto por una tromba de agua acompañada de una alerta de descarga eléctrica.

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